24 de noviembre de 2010

Chica de la sonrisa linda

Siempre agradeceré a Dios por haber estado al lado de alguien como tú. Siempre me preguntan si lo que escribo es real…nunca contesto esa pregunta, pero hoy me adelantaré y te responderé a ti y a quien pregunte: Este escrito es para ti,...si para ti…este escrito es de verdad.
Hoy que ha pasado tanto tiempo desde la última vez que te vi, hoy que ha pasado tanto tiempo desde que subiste a ese taxi,…hoy que ha pasado tanto tiempo desde aquella noche quiero decirte otra vez lo que te escribí en aquella carta que mi gente y tu gente leyó: Eres genial, una persona fantástica, una mujer buena, un regalito de Dios… es inevitable recordarte con cariño, es inevitable que los momentos felices sean los que queden después del tiempo, de la distancia, del silencio.
Siempre agradeceré a Dios por haber estado al lado de alguien como tú. Hoy que ha pasado tanto tiempo desde la última vez que te vi recuerdo en silencio todas las cosas maravillosas que me permitiste conocer, ¿Cómo no sonreír al recordarte? …Si tu sonrisa era mi felicidad, si tu voz mi paz... ¿Cómo no recordarte con cariño? Si al mirar tu fotografía, si al mirar nuestras fotos recuerdo que cambiaste mi vida, recuerdo que me dejaste conocer el amor, que me enseñaste a crecer, …aprendí a perdonar y a ser feliz gracias a ti chica de la sonrisa linda.
Yo te pido perdón por las cosas que te pudieron enojar de mí, yo ya perdoné todos tus errores… si alguna vez me equivoqué mientras caminábamos juntos fue sin intensión, sabes que siempre quise verte feliz a mi lado,…hoy sé que me amaste y mucho, por todo lo que me diste, por aquellas lágrimas, por aquellas locuras… yo también te amé y mucho… por todo lo que te di, por aquellas lágrimas, por aquellas locuras que hice… por eso siempre te recordaré con cariño, por todo lo que vivimos… hoy pesan más nuestros momentos felices y nuestras risas en esas noches, en esas madrugadas.
Siempre agradeceré a Dios por haber estado al lado de alguien como tú. Chica de la sonrisa linda. Espero estés bien donde quiera que estés…tú y los tuyos merecen lo mejor. Después del amor siempre cuesta levantarse, pero las heridas se cierran, quedan cicatrices, pero cuando acaba la oscuridad la luz es más resplandeciente…esa luz trae hacia mí el recuerdo tranquilo del gran amor que vivimos… eres genial, tu corazón vale un cielo.
Tengo que confesar que a veces en medio de nuestras canciones brindo por ti en silencio,…recuerda por favor siempre lo que día a día te dije: Vales demasiado, nunca estés triste…nada absolutamente nada, vale la pena…. Tú vales más.
Siempre agradeceré a Dios por todo lo que vivimos y descubrimos, como te escribí en aquella carta, eres fantástica… siempre te recordaré con cariño, siempre rezaré por ti y por los tuyos, porque no te suceda nada malo, por tu por felicidad, por tu tranquilidad… siempre daré gracias por haber estado al lado de alguien como tú chica de la sonrisa linda.

23 de noviembre de 2010

Hoy


Mientras tomo café pienso en Fernanda. La recuerdo corriendo sonriente por el jardín, con su pelito ensortijado al viento y sus ojos marrones tan parecidos a los tuyos…hoy ya no puedo correr tras ella y su figura delicada no se luce delante de mis ojos… ¿Qué será de Fernanda? … ¿ya habrá aprendido a escribir?… hace tanto tiempo que no sé de ella, ni de ti Luana.
Partieron en medio de reproches y esperanzas de algo mejor… mientras Fernanda me decía adiós con su mano pequeñita y se iba alejando de mi, sentí que estos ojos trasnochados se humedecían sin remedio… los días fueron insoportables, todo, absolutamente todo me recuerdan su ausencia: la ropita que olvidaron llevar, la camita vacía, la fotografía donde aparecemos sonrientes en la playa, el peinecito en la cómoda, las crayolas, aquel dibujo donde me retrataba con anteojos enormes, cabello rebelde, con una sonrisa de oreja a oreja a modo de una gran línea curva y ojos achinados … Luana y Fernanda se fueron y yo dejé de creer en mí mismo, en el futuro, dejé de creer en la vida, en el amor.
Mientras tomo un café pienso en Luana. La recuerdo elegante, con su cabello ensortijado, sus ojos penetrantes y marrones, su piel dorada, su corazón noble y solidario. La recuerdo caminando a mi lado bajo la lluvia, la recuerdo durmiendo en mi hombro, la recuerdo sonriente y cariñosa… siento que la extraño, que la extraño demasiado… me ha regalado lo más lindo del cielo, de la tierra, del universo,… juntos tuvimos a Fernanda que desde que llegó dio valor a mi vida confundida. Luana, quizá no leerás esta carta, pero escribiré que te extraño y secaré mis lágrimas de rabia pues nadie ocupará el lugar que siempre tendrás en mi vida; tú y nuestra Fernanda me hacen demasiada falta… muero por verlas, todos los días intento superarlo pero es imposible,… Fernandita lo es todo… me hace falta su vocecita, sus abrazos, su risa en la mañana, su mirada tierna en las noches antes de dormir. Trato de sobrevivir, de llevar este pesar en secreto, de sonreír y seguir…pero en el silencio pierdo la mirada en el vacío y en ese suspiro que llega pronto se va todo lo que quiero decirte a ti Luana, y también a ti Fernandita… soy un fantasma desde que no están.
Intenté llevar mi vida como mejor pude. Las noches de bohemia, el escribir, el vino, los libros, la música, los amigos, las amigas, las compañías nocturnas, las sábanas arrugadas, las madrugadas acaloradas, los amaneceres eternos… todo ese modo de vivir que más es un grito de auxilio que el disfrute de quien vive como quiere. Yo no quiero vivir así otra vez, yo quiero ser feliz junto a ti Luana y junto a ti Fernanda, ustedes me han enseñado a amar, me han regalado infinitos días dichosos, me han dado la felicidad para luego llevársela y castigarme con esta soledad que ahora me tortura…con esta soledad que me mata lentamente, esta soledad que ahora me hace recapacitar y pensar que no soy nada sino están… siento que debí darte la razón en todo lo que dijeras, siento que ningún motivo que ocasionó nuestras peleas valió la pena… cada noche pido perdón por esas discusiones tontas y la casa se me cae encima, el vacío es infinito… nunca imaginé que te llevarías a Fernanda, … ahora tengo de todo pero siento que no tengo absolutamente nada…ya ha pasado demasiado tiempo desde que partieron y yo morí en vida, te escribo todas las noches llorando y mirando nuestra fotografía donde aparecemos los tres sonrientes en la playa… nunca pensé que un día como hoy escribiría esto pero hoy es un buen momento, …y con el corazón destrozado quiero darte las gracias por enseñarme a amar de verdad, el amor eres tú,…y con la voz entrecortada por estas lágrimas de rabia y dolor decirte: cada día te amo más… Feliz Cumpleaños Fernandita.