19 de diciembre de 2010

Preguntas indeseadas, respuestas contenidas

Mientras tomaba un café el viernes por la noche, una amiga me preguntó: …. ¿en qué te inspiras? …sonreí y dije en mi interior: ¡en ti, estoy seguro que no!... ¡yo que sé!... ¡qué pregunta para más tonta!
Hace poco un amigo, después de reírnos y hablar sobre el vino y las noches, me preguntó: ¿A qué le escribes? ….y no quedándose conforme preguntó una vez más: ¿A quién le escribes?.... lo miré tranquilo y en mi interior le contesté: Le escribo a aquello que me hace ser diferente al resto.
El otro día un conocido, no muy amigo, me preguntó sin rodeos: ¿Lo que escribes es real? …. Sonreí sorprendido, y le respondí sin voz: si te ha hecho sentir algo lo que acabas de leer, sea nostalgia, alegría, cólera, tristeza, felicidad…si te ha hecho sentir algo, ya es real.
Hace dos tardes me preguntaron: ¿Te gustaría publicar lo que escribes?... aparenté una sonrisa y le contesté en mi interior: ¿Acaso a un padre no le gustaría ver correr a su hijo?... y completé mi respuesta silenciosa: ¿Eres tonto?... a todos los que escribimos de corazón nos encantaría la oportunidad de publicar un libro.
Anoche una señorita (creo) me preguntó: ¿Lo que has escrito te ha pasado a ti?... le contesté en silencio, tan sólo sonriendo, sin decir ninguna palabra: ¡Qué te importa! …. ¿Tanto te interesa mi vida privada?
Ayer una amiga interrumpió el silencio para preguntarme: … ¿Qué le dirías al mundo?...guardé silencio y en silencio contesté: ¡Al mundo le diría que se termine de ir a la mierda!...y luego me pregunté en silencio también: ¿Algún día podre hablarle a todo el mundo?
…. Hoy, hasta el momento, no he recibido ninguna pregunta indeseada de este tipo,…hasta el momento no tengo ninguna respuesta contenida,….y es extraño pero me siento raramente feliz.

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