15 de abril de 2009

Quince de Abril

Cuando eras pequeña (un poco más pequeña porque sinceramente no creciste mucho) te veíamos como una muñequita de porcelana,… cada vestido, cada peinado, aquella bisutería…todo era como para una pequeña princesa,…tenias unas mejillas enormes, y tu cabello como hasta ahora era fino y delicado. Fuiste traviesísima: recuerdo que arruinaste muchas cosas, entre ellas mis cuadernos, mis libros y varias paredes de la casa…llegamos a sospechar que serías pintora, pero no, lo tuyo era el baile… a los cuatro años ya bailabas con mucha destreza marinera, años después conociste el festejo y luego creo que hasta bailaste danzas modernas… hubieron épocas difíciles, en los cuales nuestras diferencias nos hicieron pelear, tal vez porque el sarcasmo que me hace admirarte, quizá por mi irreverencia que te saca de quicio…¿pero quien no pelea en esta vida?...¡vaya que hemos peleado!, como creo que es normal, pero también hemos reído a carcajadas y eso si es lo que vale la pena recordar… te acuerdas cuando jugábamos a la lucha libre, siempre salías vencedora, o cuando íbamos a la playa a construir precarios castillos de arena y a correr por la orilla,…yo lo recuerdo como si fuera ayer y tu nombre se graba en el silencio de estas letras.

Prefiero no recordar cuando fui testigo de uno de tus besos con aquel enamoradillo, el pecho se me estrujó por algunos minutos, pero me hice el disimulado y decidí hacer como si no te hubiera visto…hacerse el tonto en estos casos creo que es lo mejor… ahí entendí que habías crecido y que ya no jugaríamos a la lucha libre ni que correríamos por la orilla como años atrás, ni que tampoco te vestiríamos, papá, mamá y yo, como muñequita de porcelana…ahí descubrí, con el corazón medio estrujado por esos pequeños celos, que ya eras grande.

Hoy después de que soples esas velitas, después de que todo mundo te salude, de que abras los regalos (espero que el mío te guste más que ninguno) yo me quedaré pensando en ti, en que pronto llegará el día en que te alejarás siguiendo a la vida, espero que como dice el maestro Sabina: no te vendan amor sin espinas,…me da pena, sabias….pero que puedo hacer, la vida es así, y descubro nuevamente que Dios ha sido muy bueno con nosotros, pues así nos hagas renegar con tus cosas, siempre te consideraremos como el regalo más lindo de nuestras vidas,… quiero que la felicidad siempre te acompañe, que Diosito te cuide, si por alguien rezo es por ti hermana,… porque para mi siempre serás la muñequita con la que jugaba a la lucha libre, la princesita de porcelana que es distinta al resto de la gente, aquella que baila lindo cualquier ritmo y que siempre me recomienda buenas canciones, … Feliz Cumpleaños Ana Paula, te amo como nunca voy a amar a una mujer, eres lo más lindo que nos ha sucedido, a mamá, a papá, a mí,…al mundo.

14 de abril de 2009

Hace doce años


A ritmo de salsa te conocí… en abril, recuerdo… tu cintura pequeñita y esos ojos color café enormes y vivarachos me cautivaron mientras recordaba que debí dedicarle más tiempo a aprender a bailar… casi a medianoche, recuerdo bien… pude escabullirme entre cierta multitud y armándome de valor te invité a bailar... me miraste y sonreíste, tus amigas y amigos me miraron y no sonrieron…pero me diste la mano y yo en un acto osado (soportando las miradas fulminantes) te aleje de tus amigos, de esa mesa,…busqué un lugarcito donde la gente no estorbe, …empezaste bailando despacio, como teniéndome compasión, yo hacia el esfuerzo por no pisarte mientras tus ojos me ponían un tanto nervioso… acercándome a tu oído y hablando fuerte me animé a saber tu nombre, ¿Cómo te llamas? …- Lorena – me contestaste y volviste a sonreír, mientras seguías bailando despacio, como para ir a mi ritmo…yo te lo agradecía en silencio,… preguntaste mi nombre, te contesté y diste una vuelta a mitad de la canción…yo seguía embobado con tus ojos… al final de la canción nos abrazamos sutilmente, creo que los dos terminamos sorprendidos de ese ataque de ternura… fuimos a tomar algo a la barra,… -tus amigos me han de querer matar- te dije mientras acomodabas tu cabello… - no pasa nada- me tranquilizaste y empezamos a conversar sobre la canción que sonaba: “ amor, se pareció tanto a ti,…” nos reíamos de cada frase y yo me hacia el gracioso para descubrir esa luz de tu sonrisa mientras el ron con coca-cola se iba terminando. Giraste a buscar con la mirada a quienes habían venido contigo y no pudiste encontrarlos: - Creo que ya se fueron, me han dejado – me dijiste y sonreíste burlándote de la supuesta preocupación que debe ocasionar esa situación… me encantó que te quedes conmigo Lorena, me acerqué a tu oído para decirte “gracias” y rozamos nuestras mejillas…tu piel suave me dominó, miraste mis labios, yo miré los tuyos… y nos besamos despacio, muy tierno… nos volvimos a abrazar y susurrando al oído me dijiste: - ¿qué pensarás de mi? - … yo sonreí, no sabía hacer otra cosa en ese momento, y nos volvimos a besar, despacio otra vez, muy tierno… y al oído te pregunté esta vez: no me digas lo que piensas de mi, por favor… soltaste una pequeña carcajada y mientras acariciabas mi desordenado cabello antes de volver a sonreír me contestaste: de ti pienso que eres maravilloso y que besas lindo… me sonrojaste, sonreíste otra vez al verme así… me diste un beso y salimos de ese lugar bullicioso, yo tomándote del hombro, tú guiándome delante mío, pues la gente no dejaba caminar, no nos dejaban avanzar, nos estorbaban…la gente siempre estorba.

En la calle caminamos abrazados, fuimos a un pequeño parquecito, entre aquellos besos la madrugada avanzaba y vencíamos el frío con esa ternura que nace de lo mágico… empezamos ese día a escribir esta historia maravillosa… en mayo fuimos a vivir juntos, dejaste todo, dejé todo…fue difícil, muy difícil al inicio, empezamos desde cero, en la habitación solo teníamos un colchón con dos sábanas y una almohada, una radio que me regaló en algún cumpleaños mi padre, un pequeño termo que habías sustraído a escondidas de la gran cocina de tu mamá, una mesita de madera que compramos ajustando el dinero, sobre ella varios sobres de café, algunos panes y fruta…cerca del colchón: nuestra ropa, nuestros zapatos y un par de toallas…en el baño de esa habitación: un jabón, y dos sobres de champú… dormíamos escuchando “radio la inolvidable” y para vencer el frío intentábamos dormir lo más junto posible, muy abrazados,… tuvimos que soportar varios catarros, hasta que pudimos comprar una frazada gruesísima que nos protegió oportunamente, nuestro trabajo iba dando frutos … luego compramos un televisor pequeñito que pagamos en varios meses, después una cafetera, una olla arrocera y una cocinita eléctrica donde hacías el mayor esfuerzo para preparar un sabroso pollo frito… que sinceramente tenía más de frito que de sabroso…todo inicio es complicado.

No quisimos comprar una cama, nos gustaba dormir sobre ese colchón tirado en el suelo, compramos más sabanas, un espejo de medio metro de tamaño aproximadamente, otra mesita pequeña… poco a poco esa habitación, nuestra habitación, nuestro palacio fue viéndose mejor… tú bailabas de vez en cuando para mi aquellas salsas, con tu cintura pequeñita, tus ojitos vivarachos y yo te amaba siempre, cada día más.

A veces le escribíamos a nuestras familias,…prometíamos siempre visitarlos, pero nunca fuimos,… veíamos la telenovela de las nueve de la noche y cualquier discusión era resuelta con ternura y también con loca pasión,…ciertas noches comprábamos un vino o algún trago exótico para terminar borrachísimos bailando sobre nuestro colchón... con el tiempo compramos una cámara de fotos y nos dedicamos a inmortalizar cada momento cotidiano… quizá olvidando que cada momento juntos ya era inmortal.

Tras varios meses cambiamos de palacio, fuimos a uno más grande,…pasaba el tiempo… llegó Mariana,….después Sebastián, y ahora mientras duermes y acaricio tu vientre para acariciar a Jimenita,…recuerdo el abril de hace doce años, pasan por mi pensamiento todo lo que juntos hemos construido… y tanto amor me hace brillar los ojos, derramar una lágrima del corazón… gracias Lorena, por dejarme descubrir el amor junto a ti, por hacerme tan feliz, por dejar todo, por hacerme dejar todo, por los besos en medio de ese ron con coca-cola, gracias por esa madrugada en el parquecito, por olvidarte de tu gente aquella noche de abril hace doce años, y por la paciencia que tuviste conmigo al bailar, a mi ritmo, despacio…gracias por nuestro día a día,… ya es tarde, ya es hora de descansar, duerme mi amor, y déjame soñar.