13 de mayo de 2009

Después del café


En este rincón, por la noche, sigo sin saber si mudarme de planeta o quedarme a sobrevivir en este en el que ausente habitas… en esta esquina, mientras ciertas señoras me miran con agrado, pido otro café y en la misma mesa donde las palabras crecían sin medida, sigo sin saber si de verdad te fuiste o te quedaste para siempre.

El noticiero parece repetido, miro las caderas de la mesera,…en estos momentos me regañarías, sonrío a solas, como si estuviera loco, bebo un sorbo de café y me doy cuenta que puedo hacer lo que quiera,… lo triste es no saber que hacer o simplemente no querer hacer nada. Pido otro café, es el tercero,… planeo donde ir después, no logro establecer idea alguna,… quizá a caminar como siempre, quizá a sentarme en la banqueta vieja y malgastada para mirar como la noche avanza, hundir mi mentón en la bufanda negra y pensar en el momento en que todo se fue a la mierda.

En este rincón ya no puedo estar y me doy cuenta que no queda más que quedarme en este planeta (por más que a veces no lo quiera)… pago la cuenta y salgo raudo de esas cuatro acogedoras paredes,… mientras hundo las manos en los bolsillos y voy por una callecita aparecen nuestros pasos felices, tu delgadez dibujada en esa oscuridad, …entro a un casino (en este momento también me hubieras regañado) …juego poco, salgo y busco entre estas calles ese parquecito que tantas veces me ha soportado,…me doy cuenta que conozco a tantas personas, pero que me conocen tan pocas… que en realidad no cuento con nadie excepto con tu recuerdo, …descanso (sin estar cansado) en la vieja banqueta, miro el cielo y aun sigo viendo la estrella que aquella noche me regalaste, cruzo mis brazos y hundo mi mentón en la bufanda negra como abrigándome, extraño que tú lo hagas,… no veo a nadie, no hay nadie, estoy solo en este malgastado parque, …pienso en ti y no, no estoy solo, estas tú.

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