11 de octubre de 2008

Te quiero


Camino despacio. Con la idea de que todo esto es una ingenuidad, sé que tu mundo ahora es otro (tal vez siempre lo fue) que no hay nada (que tal vez nunca hubo) que fui yo quien sintió todo esto, lo sé, lo sé… pero si te quiero todavía no puedo hacer nada más que seguirte queriendo,…lo siento… te quiero…así tenga que quedarme callado sin saber que hacer.

¿Recuerdas ese día en la playa?
Era Abril, corríamos por la arena…tu queriéndome alcanzar, yo queriendo que me alcances…. Jugamos un poco en la orilla, te veías realmente linda, creo que esa tarde me enamoré un poco más de ti…compraste dos coca-colas y caminamos conversando de un sin fin de cosas…luego sentados frente al mar que nos vio jugar y reír rocé tu mano… tú te asustaste un poco, y retiraste delicadamente de mi alcance tu delgada mano… te miré de reojo pero no me miraste, pensé que tendrías un beso reservado para mí aquella tarde,…llegó la noche, llegó el frío, llegó la hora de irse… y ese beso que soñé nunca llegó.

¿Te acuerdas cuando fuimos de compras?
Fue hace poco, tu entraste a toda prisa a esa tienda decorada con colores lilas, rosado tenue y el infaltable blanco,… yo caminando más despacio atrás tuyo cargando una pesada bolsa… haciendo un esfuerzo para no perderte de vista (recorrías toda la tienda)… ¿Qué te parece? Me preguntabas de vez en cuando…en mi silencio yo te imaginaba luciendo aquella ropa y me nacían ganas de coronarte Miss Universo pues estaba seguro, segurísimo, de que cualquier prenda de aquella tienda te quedaría maravillosamente bien, podía apostar que sin importar que prenda fuera te verías linda…pero únicamente te respondía: Creo que se te vería muy bien…pero sigamos buscando… era capaz de pasarme horas en esa tienda, siempre y cuando tu estuvieses caminando a mi lado.

¿Recuerdas aquel cumpleaños?
Hasta ahora no estoy seguro quien fue el que cumplía años,…sólo supe que era uno de tus amigos… recuerdo que esa noche hasta me peine para poder acompañarte, llegamos a esa amplia casa y confieso que lucias tan linda como la Princesa Leticia (Tú te veías más linda que ella), por primera vez en mi vida, al entrar a esa casa junto a ti, me sentí el Príncipe Felipe… bailamos poco y conversamos menos,… muchos te invitaron a bailar, aceptaste sólo a uno (a parte de mi)…bailaste con ese tipo apuesto, guapo, de apariencia superada… recuerdo que te brillaban los ojos en la pista de baile y en el taxi de regreso a tu casa entusiasmada me lo contaste: "¡Me sacó a bailar! ¡Me sacó a bailar! Y me zarandeaste emocionadísima...Baila lindo…conversamos un poco, lo bueno fue que me preguntó mi número telefónico, yo se lo di… ¿tú crees que me llame?" Y yo sonriendo, fue lo único que se me ocurrió hacer en ese momento, te contesté: "Yo creo que si te llamará". Esa noche, después de nuestra despedida con un beso en la mejilla, envidié a ese chico apuesto…me sentí un tonto por no saber bailar tan bien, me sentí triste. (A pesar de que el chico apuesto nunca te llamó, a pesar de haberme sentido por un momento el príncipe Felipe)

¿Te acuerdas de lo que te prometí?
Llorabas, él te había hecho daño…a pesar de haberle dado tanto de ti y llorabas mientras yo no sabía que hacer para tratar de animarte, te abrazaba y se me rompía el alma al verte así,…tu pena se hizo mía…tu dolor se hizo mi dolor,…pasamos muchas horas juntos,…al despedirnos me agradeciste, yo te miré enternecido y te dije: Te quiero mucho. Miraste el suelo y respondiste tímida: Yo también amigo, me diste un abrazo y sin separarnos te prometí que siempre te cuidaría y que mataría a quien te hiciera daño; sonreíste y tras dos segundos sólo dijiste: Tontito,…nos vemos mañana, ve con cuidado. Esa noche te prometí en mi silencio y me prometí a mi mismo que siempre trataría de hacerte feliz sin importarme lo que sintieras por mi.

Son tantas cosas juntos: tu risa al viento, nuestras charlas, momentos en los cuales era feliz sin darme cuenta … tal vez duermes mientras camino despacio, mientras en esta noche siento que te quiero todavía…y no puedo hacer nada más que seguirte queriendo, sin pensar en el futuro que me lastima, sin pensar en el pasado que me conmueve. Recuerdo como si fuera ayer los momentos que vivimos juntos: las compras, la playa, nuestras promesas, nuestras caminatas…y te extraño,…me faltan esos momentos bonitos junto a ti, cuando reías o cuando me perdía en tus ojos intentando de que no te dieras cuenta. Te quiero, en silencio y sin condiciones, como en todo este tiempo te quise…camino muy despacio pensando mucho en ti, queriéndote sin esperar nada, como siempre te quise,…pues tus ojos, desde que eramos aun un par de niños, me enseñaron a querer así.