21 de marzo de 2008

No te preocupes amiga mía

¡Descuida! No intentaré besarte, ¿para qué?... ¿para demostrarte lo impresionado que estoy por lo guapa que estás?... ¡de nada sirve!... ¿por qué justamente hoy?, si ya te he besado un millón de veces, no me apetece.

Hoy, te acompañaré hasta donde pactamos, hasta donde me lo pediste,… nos reiremos como casi siempre, te miraré mientras sonríes y aunque creas lo contrario no intentaré nada,… eres demasiado linda y lo sabes, pero aquella condición de asediada por mi, termina por hastiarme.

¡Relájate!... no me haces perder el control,… no pienso ser la vitamina que alimenta tu ego descontrolado, perdona pero esos tiempos ya pasaron y aunque los recuerdo con un cariño inquieto, hoy, por tu maestría en llenarte de vanagloria, tus labios no provocan nada.

¡Descuida amiga mía! …hoy beberemos demasiado para después caminar sin rumbo y no intentaré nada… porque pesará más la incomodidad de haberme puesto como un perseguidor, cuando lo único que pretendo es estar a tu lado riendo, cantando, bebiendo, caminando… hoy quiero que soñemos, que la noche nos cubra con ese silencio que tanto adoramos; quiero sentir, como siempre, que entiendes el aire que respiro, los ojos que llevo,… ¡no corras! Si quiero que estés a mi lado es solamente para abrazarte, quiero que sientas la brisa que recorre nuestros pensamientos: somos dos almas libres, dos corazones encendidos, que huyen del día a día, de la sinrazón del mundo… cuando quieras escaparte de la rutina de tus días, puedes contar conmigo. ¡Descuida! …no intentaré besarte, si ya lo he hecho tantas veces ¿Para qué ahora?… ¿Crees que quiero irme contigo para eso? No alardees, no presumas de aquello; ¡Relájate! Si nuestros besos son más lindos cuando tú me los pides,…hoy no quiero besarte, (creo que tú tampoco)… entonces ¡no corras!, si quiero estar a tu lado son otros los motivos, no te dejes enceguecer por tu ego ostentoso; sabes que eres linda, casi siempre te lo digo, pero amiga hoy tus labios los prefiero tranquilos, hoy elijo tus abrazos y no tus besos; quiero que caminemos bajo la lluvia, que riamos de las anécdotas ajenas, que escapemos de este mundo y caigamos en el silencio misterioso de un pensamiento compartido, en la bohemia del vino y de la noche… así que de favor te lo pido, no ofusques mi alma con tu pose de asediada porque reconozco y confieso, aunque tú bien lo sabes, que me encanta besarte, que disfruto nuestros besos, pero hoy, amiga mía, hoy no quiero eso.

16 de marzo de 2008

No llores


Con tu pelo lacio corto, tu ojos brillantes casi como dos estrellas fugaces te acercas mientras camino y yo recuerdo mis años de niñez, te quiero ver feliz, jugando con un balón, lejos de estas calles que dañan tu alma, que golpean tu cuerpo. ¿Cómo Dios puede dejarte aquí? Tendido en esta calle húmeda, alejado de la fotografía de tu madre, distante de la risa de tu hermana, en medio de suciedad, abuso y cansancio,… no llores, porque nada vale la pena, no camines más que debes estar cansado, mejor sentémonos aquí y déjame secarte esas lagrimas de cristal que ensombrecen tu mirada despierta, tu rostro tierno de ocho años.

Nada vale la pena, no llores que no lo mereces,… déjame darte un abrazo, ¡tranquilo! que prometo que no tendrás más que intentar vender estas empanadas para saldar la cobardía de tu padre, que no te golpeará más ese muchacho, …no llores que hoy tu hermana te verá llegar limpio y con tu sonrisa serena, que podrás verla reír y sentirte alegre como cuando te abraza tu madre, …hoy cantaremos la canción que tanto te gusta y no tendrás que soportar las malas caras de la gente, hoy anotaremos tres goles y ganaremos el partido, pero ya no llores que tu voz doliente y quebrada no se escuchará más en esta empobrecida avenida,… déjame intentar peinarte, eres un niño con buena pinta, te perseguirán las chicas…. ¡eso! Sonríe como el hombre valiente que eres, que para tus lágrimas nada vale la pena, que tienes un corazón de león, una cara de ángel, una fuerza de mar… ¡tranquilo!...que tu llanto no se escuchará más.