13 de marzo de 2008

Muy temprano


Anoche soñé contigo. Otra vez invadiste esas horas sagradas e indomables, por eso salí a caminar ni bien desperté, cerca de la hora en la que nace la mañana, sintiendo el calor del sol sobre el rostro, muy temprano, en ayunas, con ropas holgadas…otra vez tú… y yo aquí sin saber hacia donde caminar. Apareció tu risa coqueta, tu sonrisa amplia y tu pelo alborotado cayendo sobre tus hombros, nuestras risas, mis bromas, tus carcajadas, aquel beso furtivo en la puerta de tu casa… todo tan perfecto, tan exacto, tan feliz… sin el adiós que te liberó.

Camino porque no sé que más hacer, quiero verte, sé que es imposible,… ¿cuanto contigo fue algo posible?... ¡nunca!... pero eso fue lo que nos tocó vivir, siento la resignación que la vida te da con el pasar del tiempo, la tristeza secreta que acompaña los días simples; siento mucho calor, mientras excavo en la memoria para no perder ningún detalle de este sueño y me quedo sin entender el motivo, la razón… preguntas inútiles y abandonadas a su suerte llegan a mi mente: ¿Cómo estarás? ¿Qué estarás haciendo ahora? ¿Habrás cambiado?

Cruzo la avenida y empieza a llover… ¡Que maravillosa es la lluvia por la mañana!... aun es muy temprano y un par de personas se resigan recién a empezar el día,…me invade lo maravilloso del olor a lluvia, miro el cielo partido y gris,… estoy empapado y camino frunciendo el ceño pues las gotas del cielo no me dejan abrir bien los ojos,…llego sin querer a aquella banqueta que tantas veces me acompañó a esperarte, me siento a descansar y pienso en ti mirando el suelo.

Quiero quedarme bajo esta copiosa lluvia, empapado en esta banqueta, solo por un momento, recordando tu compañía y los días felices, las horas atormentadas de tu adiós,… quizás pensaste en mi, tal vez tú también soñaste,…siento la lluvia caer sobre el mundo y el silencio, quizá también llueve en la ciudad donde estás, quiero quedarme aquí sentado como cuando te esperaba llegar pero es mejor intentar olvidar este sueño, mirar hacia delante, regresar a casa y luego irme a trabajar.

10 de marzo de 2008

Quiero hacerte una pregunta

- Amigo voy a contarte algo:
Ellos se despidieron hace un mes, ambos prometieron comunicarse seguido, conversar prácticamente a diario, cuidar el sentimiento que supuestamente los une hasta ahora…Ya lejos ella empezó a ocuparse de los asuntos que la habían hecho partir mientras él trababa de lidiar con sus lienzos en blanco, su soledad, sus tardes pesadas y sus noches infinitas.

Pasaron los días y en medio de sus libros y documentos ella lo echaba de menos, tomaba café a cada hora y para alegrar un poco sus horas iba de compras cada vez que podía con las nuevas amigas que había hecho. Él para dejar de pensar por un par de minutos en ella dedicaba algunas horas más a su trabajo, buscaba conversar con quien sea, mantener la mente ocupada,… para ambos fue difícil cambiar de vida, aunque creo que sólo un poco, pues estoy seguro, buen amigo, que lo terminaron logrando sin dejar que pase mucho tiempo

Ella tenía un compañero de trabajo argentino, apuesto e inteligente, quien en medio de uno de los tantos cafés que ella tomaba a diario supo descubrir sus diversas virtudes, compañero que quedó cautivado con su invencible belleza y no tardó en invitarla a salir…ella demoró casi un día en decidirse, pero aceptó la invitación y en tras una cena con comida italiana se besaron furtivamente. Llegaron después a su departamento y se despidieron en medio de mimos y de besos tranquilos, ella se sintió entusiasmada ni bien cerró la puerta, estaba segura que a partir de esa noche todos sus días laborales serian mejores. Sospecho que el mismo la misma noche él salió a dar un paseo con su mejor amiga, quien había obtenido esta categoría precisamente en los últimos días, pasearon sin rumbo por casi una hora, después visitaron un bar doliente y tras varias copas de vino barato se besaron escuchando una balada en inglés,…volvieron a dar un paseo casi de madrugada y en medio de anécdotas graciosas se besaron un sin número de veces más. No fue la última vez que sucedió.

Ella y su compañero argentino hicieron mucho más frecuentes sus encuentros, hacían el amor martes, jueves y domingo por las tardes después de una pequeña siesta, …Él visitaba uno que otro hostal con su mejor amiga, cada lunes, martes y viernes cerca de las ocho de la noche después que ella salía de clases. –

-Ella y Él conversan casi todos los días vía telefónica, fue lo que acordaron cuando ella partió; hoy se cumplen ochenta días desde que ella se fue, ofreció regresar transcurrido el mes… pero creo, amigo, que su compañero argentino le ha caído demasiado bien,... Hoy es viernes y él irá con su gran amiga a un barato hostal,…ahora quiero hacerte una pregunta: ¿Crees en las relaciones a distancia? …yo creo que ella y él evidentemente sí.-

Yo sonreí, no contesté y atiné únicamente a hundir mis manos en los bolsillos de mi abrigo, mientras le escuché decir: …-Vamos, sigamos caminando-