28 de agosto de 2008

Noche distinta


Joaquín sueña con ser escritor, duerme tarde, casi siempre después de un café cargadísimo,…no sabe fumar y sus ganas de aprender a manejar un cigarrillo son más escasas que los músculos de sus brazos pues él es delgado, aunque con un intento de barriga que tiende a ser modestamente prominente…le encanta el fútbol, cuando con esmero se dedica a practicarlo en la calle cerca de su casa cubre la posición de delantero y lleva grabados en el corazón los colores cremas que visten a su equipo favorito de toda la vida.

Joaquín es muy desordenado, resentido y romántico… y hoy recuerda con cariño a su gran amigo Gustavo, su loco y desalineado profesor que supo enseñarle música y a ser libre cuando todavía Joaquín era un perturbado adolescente, inculcando en él la pasión por hacer simplemente lo que el corazón dicte,… recuerda a Gustavo del que se despidió hace ya varios años, un viernes en la puerta de su casa como siempre con un abrazo, esperando verlo de regreso el jueves siguiente sin saber que era la última vez que escuchaba sus bromas…sin imaginar que después lo extrañaría mientras Gustavo siguiera sus pasos desde el cielo…tal vez por eso Joaquín cada vez que puede mira entre las nubes, para pensar en su gran amigo, para compartir esa alegría o esa pena, para imaginar que le podría decir si aún estuviera en este confundido mundo,…para recordar sus más preciadas recomendaciones aquellas que Joaquín ha seguido y siempre seguirá: “Si te nace hacerlo, hazlo”, “Cierra los ojos y escucha esta canción”, “canta y ya pues…aprende a bailar”, “escribe”, “ Cuando encuentres al amor de tu vida muere y mata por ella”, “Nunca vallas a un prostíbulo”, “Aprende a caminar en silencio”…y tantas, millones de cosas que Joaquín aprendió gracias a él y que hoy mientras regresa a su casa para cenar recuerda con una sonrisa serena.

Joaquín tiene un andar despreocupado, cabello desordenado y muy buena memoria…mientras regresa a su casa se siente un idiota al recordar que hace algún tiempo cayó en la tentación de mentir diciendo que ya se había iniciado en las artes amatorias intimas tras las preguntas pícaras de quienes tenía cerca,…Joaquín siente que debió decir la verdad y reconocer sin vergüenza alguna, más bien con cierto aire orgulloso su capacidad de saber esperar …siente que no debió mentir, se siente un poco cobarde al no haber podido reconocer lo que es …intenta vanamente consolarse en que se hubieran burlado de él o que tal vez no le hubieran creído pero irremediablemente se enfada consigo mismo por haber actuado como un tonto más de aquellos, recuerda a Gustavo, mira las nubes y se convence una vez más que debió decir su verdad…cruza la avenida principal de la ciudad: compra una coca-cola, su bebida favorita, tararea una canción de Alejandro Sanz y come unos chocolates que le vienen bien a cualquier hora, …el frío acompaña sus pasos indiferentes mientras piensa en lo que escribirá esta noche: “escribiré sobre ti, amigo…recordaré tus consejos y tus chistes y no me cansaré de agradecerte por todo lo me enseñaste…esta noche será distinta”…

Antes de sentirse un dios pagano frente al papel, deja que la imaginación vagabundeé en silencio, que la memoria recorra aquella oscuridad…Joaquín se prepara un café cargadísimo y muchas ideas pasean en su mente: Si Gustavo no se hubiera ido, tal vez no sería como soy, no sé si mejor, no sé si peor,…quizá si estuviera aquí me ayudaría a publicar mi novela, se hubiera enojado mucho cuando actué como tonto, si Gustavo no se hubiera ido jugariamos futbol, comprariamos libros... seriamos los mejores amigos... tal vez él ya por estos años tendría hijos, me contaría chistes buenísimos, no sería esta la única noche diferente... "no te extrañaría tanto amigo"... si Gustavo no hubiera muerto yo tal vez no miraría tanto las nubes, hubiera aprendido a perder y estoy casi seguro que me hubiera hecho lucir una camiseta que diga: ¡Aun no me acuesto con nadie y qué!

3 comentarios:

Rodrigo dijo...

Excelente estilo narrativo, siempre hay gente que nos enseña algo en la vida y también, que nos deja de enseñar, un saludo

Daniela dijo...

Nunca dejare de admirar lo hermoso q escribes, el verdadero sentimiento que plasmas en cada uno de tus escritos es MARAVILLOSO!!!...recuerda: "yo siempre ser tu eterna seguidora..."

Francisco Pereira dijo...

Cuando alguinen se nos va deja un cofre de recuerdos y esnseñanzas. Abrirlo y ver esos colores nos brindan la alegria del recuerdo. Nadie se va, nadie desaparece, nadie muere cuando vive en el recuerdo.
Hermoso texto con un maravilloso estilo.