21 de agosto de 2008

Aquí


¿Recuerdas esos años?... tomando café, casi a media tarde, conversábamos de cualquier cosa, aquí sentados, medio desparramados…yo te miraba anonadado, como quien mira a un ídolo, tú sonreías y me hablabas con cariño,... y yo era feliz sin darme cuenta.

Luego veíamos un partido del FC Barcelona, nuestro barza jugaba, y tanto tú como yo nos divertíamos sintiéndonos el más preparado director técnico… jubilosos después de cada anotación, preocupados después de cada tanto recibido, mortificados por las disposiciones tácticas,… nos hacíamos más amigos, más cómplices. Al final de los noventa minutos reglamentados, tú corrías a mi cuarto, buscabas aquel balón que me regalaste las navidades pasadas y con una sonrisa indescriptible me decías: “Yo soy Rivaldo y tú Kluivert ” (eran nuestros futbolistas preferidos) yo iba de prisa a colocarme las zapatillas y salíamos a jugar fútbol a la calle, a nuestra calle, la que te vio crecer a ti, la que me veía crecer a mi…, recuerdo que tú eras cuidadoso conmigo y que yo me esforzaba al máximo para no defraudarte, tú carecías de la calidad indudable de Rivaldo, yo era la más barata, risible e inexacta imitación futbolística de Kluivert pero jugábamos casi sin dejar de reírnos, yo anotaba y tú corrías hacia mi sonriente a darme un abrazo…yo te miraba y simplemente te amaba más que nadie en el mundo… aquellas tardes fueron quizá las más felices de mi vida.

Pasó el tiempo, se nos acabaron las risas,…y hoy aquí sentado siento que me hace falta tu abrazo cálido…pues ha llegado a mí otra vez el dolor de ya no tenerte cerca, regresó la nostalgia y la tristeza que me provoca ver tu gaveta vacía, de no encontrar tu ropa, tus zapatos, tus trajes elegantes, ni siquiera tu cepillo de dientes…nada… de no encontrarte,..de no esperar tu llegada (hoy hay mucho por hacer, tal vez mañana) ….y no me queda más que preparar un café y asesinar como pueda estos minutos, …caminaré buscando una ventana, prenderé el televisor, veré un partido del Barcelona y sentiré que te extraño sin medida,….sin entender nada, trataré de reponerme, tal vez después jugaré con los muchachos, con los amigos: anotaré un gol, celebraré, y estoy seguro de que sentiré esas ganas infinitas de verte correr acercándote a mi para abrazarme, …te extraño papá, por más que el tiempo se deslice sospecho nunca terminará de cerrar esta herida, que palpitará de vez en cuando en estos silencios, …ahí cuando las sonrisas duermen cansadas, cuando los minutos huyen sin rumbo…te extraño,…. no sé a donde nos lleve la vida, en realidad a veces no sé a donde nos ha llevado hasta hoy, pero con un nudo en la garganta y evitando hablar para no exponer mi voz quebrada, maldigo los momentos que perdimos, los momentos de discusión, nuestras peleas, maldigo los momentos que dejamos pasar… y en silencio, como tú cuando rezas, como yo cuando rezo, le pido a Dios que siempre te cuide y que sigas disfrutando de un buen café, le pido a Dios que seas feliz y que siempre tengas cerca de ti los colores azulgranas que te recuerden a nuestro barza, que lleven a tu memoria aquellos tiempos, que te recuerden a mi… Rivaldo y Kluivert ya están cerca del retiro, el Barcelona sigue ganando como en aquellos años… pero hoy, estando a media tarde sentado frente al televisor, aquí en nuestro viejo sofá, bebo un sorbo de café y me siento triste porque miro a mi costado y no estás.

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