31 de diciembre de 2008

Yo te miro


Amor yo te miro y todo parece tan diferente… pues todo, hasta el silencio, retoma su sentido mientras camino recordando que en tus ojos ando muy perdido… y esta vida que te deja a veces sin salida, se hace sencilla cuando en un abrazo el tiempo se nos escapa.

Amor, decimos te amo, y las palabras se las lleva ese suspiro que nos estremece, para reposar en ese rincón de nuestras almas…ahora en aquel jardín descansan esos besos que hicimos nuestros bajo la luna…tan tuyos, tan míos…sólo para ti, sólo para mí…en ese abril que se quedó dormido en el ayer, ese abril que despertó alguna vez en nuestros corazones.

Amor, cuando pienso en ti todas estas horas se hacen infinitas y sosegadas, sujeto en mi corazón cada momento que recuerdo a tu lado y soy silenciosamente feliz,…vagabundeo entre la imagen de nuestras manos entrelazadas,…Repito tu nombre y aparece un corazón sobre mi pecho… en noches como esta te buscaba en mis sueños y ahora nuestro amor es la realidad más preciada.

Amor, en esa luna escribí que estaremos siempre juntos,… noche a noche, aquella frase va tomando mayor fuerza… Amor yo te miro y todo parece diferente…el corazón se me llena de amor,…esa brisa se hace más suave y aquella tormenta se vuelve alba, sin que nadie lo perciba, sin que nadie lo sepa… y dejo que lleves mi vida a tu lado, que lleves mis palabras donde alcance tu voz,… donde tu risa alumbre siempre aquellos pasos junto a ti, no hay nada más importante mi amor que verte sonreír… no te imaginas, no te haces ni una idea de cuantas veces cruzas por mi pensamiento durante el día… y mientras la ventana que ve caer el sol me acoge en su silencio recuerdo los atardeceres que hemos compartido y otra vez llega esa paz que sólo tú me das... duermo pensando en tu amor,… mientras siento que te amo como nunca imaginé, con la fuerza que hace recorrer la sangre, con la fuerza que mueve mi andar…

Amor tú me alivias cada ratito que se pueda complicar, pienso en ti y el corazón se repleta de alegría, ...aquella paz de tu voz, de esa tu voz, puede allanar cualquier camino… día a día crece el amor que has hecho nacer en mi,…solo tú mi amor puedes hacer que mis dias terminen llenos de esta pureza, llenos de este amor…yo te miro y todo es tan diferente, todo es mejor.

20 de diciembre de 2008

Tiene que ser ella, tiene que ser él…no seré yo.



Las canciones hablan de aquellas cosas que faltan y después de tres copas todo se ve tan distinto… mientras ella no encontraba entre el alcohol y las conversaciones triviales de amigas desubicadas la manera de olvidar alguno de esos días, él llenaba su estómago con chocolates y abundante helado, veía una película americana, dormitaba en su sofá… y así ambos pasaban las horas, cada uno en su mundo, empezando de cero,…acostumbrándose a vivir solos, luchando contra el silencio que en estos casos es un enemigo más.

Las cartas hablan de emociones que se extrañan… y tras una ducha de agua fría él termina de convencerse que sin ella nada será igual,… siente resquebrajarse por un momento el orgullo, va hacia el teléfono, marca su número, ella contesta: -“Aló “– pero tras escuchar su voz cuelga lleno de rabia, con todas las palabras hechas nudo en su garganta, intenta dormir pero es inútil, “ella se fue, ella tiene que volver, si alguien tiene que regresar, tiene que ser ella” se dice con la voz quebrada…y pierde luego la mirada en el vacío. Ella, tras recibir esa llamada deja caer una lágrima, de esas silenciosas, entre las cuatro paredes de su habitación donde pasaron tantas cosas maravillosas juntos… siente ardor en el estómago por el alcohol que consumió, decide tomar un pedazo de papel y un lápiz de color azul y escribirle una carta, empieza: “Hola, tal vez te sorprenda esta carta, pero todo es…” y sopresivamente arruga y destruye el papel, tira el lápiz azul y se dice así misma: - Si alguien tiene que hablar, tiene que ser él –

Los osos de peluche siguen estando en su cama, ella no ha tenido el valor para echarlos a la basura, ni matarlos en una bolsa negra, ni siquiera para desterrarlos de sus sabanas…los mira, los abraza un poco pensando que es a él a quien tiene entre sus brazos,…él mira las fotografías donde aparecen los dos sonrientes, llenos de amor, siente que daría todo por tenerla otra vez cerca, por sentir sus besos… pierde la mirada durante muchos minutos en esas fotografías y se dice así mismo: “ cuanto la extraño…que linda es cuando ríe, que feo salgo en las fotos” .

A ella su mejor amiga le ha dicho que debería buscarlo, le ha recomendado con ese cariño propio de las amigas que de su brazo a torcer: “ Si todavía lo amas, no tienen porque estar así “; a él su mejor amigo le ha dicho que debe luchar por ella, que debe coger el teléfono y arreglar las cosas: “Si aún la amas, debes dejar tu orgullo a un lado” … pero ella y él se quedan mudos, sienten la soledad entrar al pecho, suspiran, miran el techo y a la vez, cada uno en su casa, responden tristes antes de beber un poco: Si alguien tiene que volver, no seré yo.

4 de diciembre de 2008

Parece una tortura


Lucía dormía mientras todo sucedía. Nadie iba a imaginar aquel volcán que se despertaba a su lado, ese montón de emociones que elevan el calor de quien la ve, casi de reojo, acurrucarse en la almohada.

Era inútil distraer la mente en otra cosa, todo no servía de nada. Intentaba vanamente llevar su pensamiento al trago de esta noche, a los planes para mañana, al partido de fútbol del fin de semana…todo era poco para alejarla de su mente; y como atraído por un imán poderoso la mirada se le desviaba para perderse otra vez en su pierna acariciada por la sábana, en esa brisita que jugaba el cabello por su mejilla, en su carita de niña, en su piel blanca,…”tengo que dormir” se lo proponía casi como letanía.

“Hasta el nombre lo tiene bonito”, se torturaba… “Lucía”, “Lucía”, “Lucía”,… es como de novela, como de canción… la tortura se fortalecía,…miraba de reojo otra vez, cada vez con menos disimulo y nuevamente estaba cerca su pierna contorneada, su respiración sosegada, su cabello, su piel…

Lucía soñaba, y se movía un poco… él intentaba mirar el techo,… “Yo no puedo seguir así, voy a besarla” se animaba,…pero luego la valentía se le esfumaba sin pedirle permiso… volvía a mirarla de pies a cabeza, luego cerraba los ojos y se esforzaba por llevar la mirada hacia otro lado, por llevar la mente lejos de esas sábanas, lejos de su cuerpo…Lucía dormía pero él no… Era casi imposible.

10 de noviembre de 2008

Yo, Luis Carlos...Confieso...


Confieso que soy muy maniático, que odio la frialdad y que no tengo amor propio pues toda esa vanidad es puro artificio para cubrir lo que tanto nubla mi precaria existencia… confieso que uno de mis mayores placeres es dormir largo y sin interrupciones, que detesto que las personas hablen como gritando y que adoro los silencios,… confieso que soy muy torpe para las matemáticas y que a veces siento que no sirvo para nada más que para escribir,… odio mis pies, mis orejas y a veces también este cabello que se esponja cada vez que la humedad lo abandona.

Confieso que no soy orgulloso, que prefiero el café que cualquier otra bebida, bueno una coca-cola siempre cae bien,…confieso que no sé olvidar fácilmente, que me gusta caminar mientras todos duermen, confieso que disfruto al máximo del vino y que me pierdo en el placer de los chocolates,…Confieso que no hay mejor lugar que el mar, que no hay mejor momento que el atardecer… confieso que adoro la noche, estrellada o nublada,…que intento salir poco cuando es mediodía, pues detesto sudar mientras camino.

Confieso que nunca caeré en lo que todos caen, confieso que nunca morirá el amor que te tengo, que agita y martilla hoy mi corazón, que tal vez cierren las heridas, pero que siempre quedará la cicatriz (a veces creo que eso es lo que me hace escribir)… confieso que publicaré mi novela como sea y que aprenderé a bailar para ya no volver a pisarte, confieso que siempre te amaré… Confieso que entiendo que se te acabe el amor pues es difícil amarme, (lo sé mejor que nadie),…Confieso que escribiré mientras viva, mientras pueda,…que en cuanto acabe estas líneas, secaré con rabia las lágrimas que hoy se me escapan en el silencio que me tortura… Confieso que nunca terminaré de saber quien soy, que no sé de donde vengo, que no sé a donde mierda voy…. Y que no voy a cambiar por más que el mundo me lo pida…confieso que siempre seré un ser raro, como una especie en extinción y si esto me condena a la durísima soledad, confieso que te extrañaré más de lo que puedas imaginar.

15 de octubre de 2008

Hoy que no estás


Hoy que ya no estás todo es tan difícil de llevar,…todo me estorba…y no puedo vivir con toda esta culpa que es sólo mía: recuerdo aquellos días en los cuales te dejaba a un lado de mis horas, cuando era injusto con todo lo que vivíamos… recuerdo, sintiendo odio por mi mismo, cuando buscabas la mejor ocasión para vernos, para compartir cosas que hoy extraño y me hacen falta… Hoy que no estás, sé que te he perdido por abandonarte en tus peores momentos, por no darte al menos unos minutos… no imaginas cuanto te extraño ahora y cuan solo me siento… perdóname, perdóname,… pues cada vez que podías me dabas de la manera más maravillosa el amor que tenías en el corazón y yo ni siquiera de prestaba atención, vivía atareado con cosas que ahora me importan poco… Hoy que no estás miro nuestras fotografías y no puedo contener las lágrimas, pues sé que todo es culpa mía… Hoy que no estás leo tus cartas, tu letra desordenada y esas palabras bonitas que escribías y sigo sin poder contener el llanto… camino de regreso a casa por donde tú y yo caminábamos y llegan a mi mente esos pasos que compartíamos riéndonos, conversando, sintiendo tanto amor… y no me perdono haber tirado a la basura todo lo que hoy me hace falta,… hoy que no estás, las canciones que eran nuestras me lastiman, te encuentro en todo lo que está a mi alrededor… y ruego que suene el teléfono y que seas tú otra vez, como aquellas noches en la cuales solo te bastaba escucharme… tú dices que es culpa de ambos, … no tienes razón en eso, es culpa mía… pues yo te he perdido, pues yo no cuidé nuestro amor y fui un tonto porque desperdicié los momentos maravillosos que compartíamos, porque no supe amarte como merecías, porque te deje a un lado en mis días, porque no valoré lo que sentías por mi, lo que hiciste por mi aun sin merecerlo… sé que ya no volverás pues no fuiste feliz a mi lado, …y ahora no imaginas cuanto me estorban las cosas por las que dejé de verte y cuan grandes son las ganas de que estés aquí,… De que me ames como tú sabes: de esa manera loca y tan única, que a cualquier mortal lo desconcertaba, no imaginas cuantas son las ganas de que hagas una locura por mi como las que hacías sin importarte la gente… me odio por darle importancia a lo que me decían: Que las cosas de manera alocada no caminan, que debería conseguirme una chica más cuerda, que no eras para mi… no imaginas cuanto me odio por prestar oídos y atención a eso,…pues hoy que no estás comprendo que el verdadero amor te lleva a hacer todo lo que hacías por mi, que me amaste con todas tus fuerzas… fui un tonto, un idiota, … Hoy que no estás recién valoro todo lo que me dabas y me odio por eso, pues te he perdido y con eso todo lo que adornaba mi vida…. no te haces ni siquiera una idea de cuanto necesito que me llames, de cuanto quiero que caminemos juntos… te extraño, te amo, …todo fue mi culpa y lloro apretando los puños, martillando mi cerebro con la firme idea de que fui un tonto por perderte, de que fui muy malo e injusto contigo, te abandoné, te dejé sola, ….ahora soy yo el que no sabe vivir y persiste en mí el sentimiento de odio por perder lo más bonito que he podido tener en la vida, ….Hoy que no estás, recuerdo que no soy nada si me faltas.

11 de octubre de 2008

Te quiero


Camino despacio. Con la idea de que todo esto es una ingenuidad, sé que tu mundo ahora es otro (tal vez siempre lo fue) que no hay nada (que tal vez nunca hubo) que fui yo quien sintió todo esto, lo sé, lo sé… pero si te quiero todavía no puedo hacer nada más que seguirte queriendo,…lo siento… te quiero…así tenga que quedarme callado sin saber que hacer.

¿Recuerdas ese día en la playa?
Era Abril, corríamos por la arena…tu queriéndome alcanzar, yo queriendo que me alcances…. Jugamos un poco en la orilla, te veías realmente linda, creo que esa tarde me enamoré un poco más de ti…compraste dos coca-colas y caminamos conversando de un sin fin de cosas…luego sentados frente al mar que nos vio jugar y reír rocé tu mano… tú te asustaste un poco, y retiraste delicadamente de mi alcance tu delgada mano… te miré de reojo pero no me miraste, pensé que tendrías un beso reservado para mí aquella tarde,…llegó la noche, llegó el frío, llegó la hora de irse… y ese beso que soñé nunca llegó.

¿Te acuerdas cuando fuimos de compras?
Fue hace poco, tu entraste a toda prisa a esa tienda decorada con colores lilas, rosado tenue y el infaltable blanco,… yo caminando más despacio atrás tuyo cargando una pesada bolsa… haciendo un esfuerzo para no perderte de vista (recorrías toda la tienda)… ¿Qué te parece? Me preguntabas de vez en cuando…en mi silencio yo te imaginaba luciendo aquella ropa y me nacían ganas de coronarte Miss Universo pues estaba seguro, segurísimo, de que cualquier prenda de aquella tienda te quedaría maravillosamente bien, podía apostar que sin importar que prenda fuera te verías linda…pero únicamente te respondía: Creo que se te vería muy bien…pero sigamos buscando… era capaz de pasarme horas en esa tienda, siempre y cuando tu estuvieses caminando a mi lado.

¿Recuerdas aquel cumpleaños?
Hasta ahora no estoy seguro quien fue el que cumplía años,…sólo supe que era uno de tus amigos… recuerdo que esa noche hasta me peine para poder acompañarte, llegamos a esa amplia casa y confieso que lucias tan linda como la Princesa Leticia (Tú te veías más linda que ella), por primera vez en mi vida, al entrar a esa casa junto a ti, me sentí el Príncipe Felipe… bailamos poco y conversamos menos,… muchos te invitaron a bailar, aceptaste sólo a uno (a parte de mi)…bailaste con ese tipo apuesto, guapo, de apariencia superada… recuerdo que te brillaban los ojos en la pista de baile y en el taxi de regreso a tu casa entusiasmada me lo contaste: "¡Me sacó a bailar! ¡Me sacó a bailar! Y me zarandeaste emocionadísima...Baila lindo…conversamos un poco, lo bueno fue que me preguntó mi número telefónico, yo se lo di… ¿tú crees que me llame?" Y yo sonriendo, fue lo único que se me ocurrió hacer en ese momento, te contesté: "Yo creo que si te llamará". Esa noche, después de nuestra despedida con un beso en la mejilla, envidié a ese chico apuesto…me sentí un tonto por no saber bailar tan bien, me sentí triste. (A pesar de que el chico apuesto nunca te llamó, a pesar de haberme sentido por un momento el príncipe Felipe)

¿Te acuerdas de lo que te prometí?
Llorabas, él te había hecho daño…a pesar de haberle dado tanto de ti y llorabas mientras yo no sabía que hacer para tratar de animarte, te abrazaba y se me rompía el alma al verte así,…tu pena se hizo mía…tu dolor se hizo mi dolor,…pasamos muchas horas juntos,…al despedirnos me agradeciste, yo te miré enternecido y te dije: Te quiero mucho. Miraste el suelo y respondiste tímida: Yo también amigo, me diste un abrazo y sin separarnos te prometí que siempre te cuidaría y que mataría a quien te hiciera daño; sonreíste y tras dos segundos sólo dijiste: Tontito,…nos vemos mañana, ve con cuidado. Esa noche te prometí en mi silencio y me prometí a mi mismo que siempre trataría de hacerte feliz sin importarme lo que sintieras por mi.

Son tantas cosas juntos: tu risa al viento, nuestras charlas, momentos en los cuales era feliz sin darme cuenta … tal vez duermes mientras camino despacio, mientras en esta noche siento que te quiero todavía…y no puedo hacer nada más que seguirte queriendo, sin pensar en el futuro que me lastima, sin pensar en el pasado que me conmueve. Recuerdo como si fuera ayer los momentos que vivimos juntos: las compras, la playa, nuestras promesas, nuestras caminatas…y te extraño,…me faltan esos momentos bonitos junto a ti, cuando reías o cuando me perdía en tus ojos intentando de que no te dieras cuenta. Te quiero, en silencio y sin condiciones, como en todo este tiempo te quise…camino muy despacio pensando mucho en ti, queriéndote sin esperar nada, como siempre te quise,…pues tus ojos, desde que eramos aun un par de niños, me enseñaron a querer así.

1 de octubre de 2008

Una cruz muy pesada


- ¿Por qué me siento así?... ¿te ha pasado alguna vez a ti? …¿alguna vez te has sentido como yo?
- Si, algunas veces… tal vez por eso te entiendo
- ¡Ya estoy harto!... te contaré que cuando los sueños tienen los pies cansados sientes el alma muy pesada, cuando el silencio te fastidia, cuando la noche te aburre, cuando no tienes a donde ir, sencillamente te sientes sobrando en este mundo… ya me cansé de caminar solo, de soñar solo, de planear todo solo… ya estoy harto de estos días que me saben a poco, de estos cafés silenciosos, sin nadie…
- ¿Si tuvieras todo lo que quieres escribirías como lo haces?
- No lo sé, tal vez si…
- Si fueras una persona como esas que caminan por ahí, ¿escribirías igual?
- No lo sé, tal vez no…
- ¡Claro que no escribirías igual!... quien escribe tiene que tener cosas distintas, tiene que ser un tanto extraño… tiene que vivir y sentir cosas que pocos sienten…
- Pero yo también quiero ser feliz…
- ¿Ser feliz? ¿Cómo los payasos?... ¿Cómo aquel idiota que quiere tener un montón de amigos? ¿Cómo el tonto que quiere caerle bien a todo el mundo?.... ¿quieres ser feliz así?... ¿ser feliz como cree ser el miserable que se siente popular y no es más que un desubicado?... ¿quieres ser así?
- No…nunca, lo juro por mi letra…nunca seré así…pero no quiero sentirme como me siento hoy, quiero ser un poquito feliz…
- ¿Acaso no eres feliz escribiendo? ¿Acaso no quieres escribir?
- ¡Si claro!
- Entonces cállate y traga todo eso, porque eso hace que tu corazón sea así como es y ahí en el pecho está el motor que te hace escribir… porque tienes que haber estado en el cielo y también en el infierno para que tu letra tenga vida, tienes que haber matado despiadadamente y tienen que haberte asesinado lentamente, como buscando que sufras más, para que tu letra se sienta…guarda silencio porque tienes que ser diferente y soñar distinto, aprende a sufrir así como hoy: mordiéndote la lengua, apretando los puños, sintiéndote solo, abandonado y malquerido …tienes que tragarte todo eso, tienes que odiar y burlarte de quienes te odien, tienes que amar y esperar, así sea vanamente, que te amen… carga con ese peso, aventúrate a ir por ese puente que parece nunca tener fin y lleva en tu silencio todo lo que sientes hoy… carga con esa cruz pesada… si quieres ser lo que dices, carga en silencio y escribe ahora
- Pero hoy quiero que me abracen, no quiero sentirme tan solo…
- ¿Escribes acompañado?
- No…
- ¿Acaso no eres feliz escribiendo? ¿Acaso no quieres escribir?
- ¡Si!...
- Entonces no dejes que se te pase esto y escribe de una vez: imagina, recuerda, sueña, ama y odia…sé ese dios pagano que se divierte reinando delante de un papel… y se fuerte, no llores…llora por cosas que valgan la pena, no por estar así… que la gente que llora por cualquier cosa logra que sus lágrimas tengan poco valor, logra paradógicamente que sus lágrimas sean cualquier cosa… se fuerte, que tienes un corazón enorme…y si te sientes tan mal hoy, escribe…si te sientes tan solo, tan abandonado, tan malquerido, simplemente escribe…no digas nada a nadie, sólo escribe…
- ¡Nadie lo entendería!…. ¿Por qué me siento así?... ¿te ha pasado alguna vez a ti? …¿alguna vez te has sentido como yo?
- Si, algunas veces… pero es lo que nos ha tocado vivir, tenemos el corazón de esta manera y no podemos hacer más… ahora sécate esas lágrimas, toma ese lapicero ... encuentra esas palabras en tu corazon, deja que tu alma vuele en el viento ...escribe... y quédate tranquilo que yo si te entiendo.

26 de septiembre de 2008

Un encuentro, un adiós


Camila vive en una zona muy alejada del centro de la ciudad, vive sola, pues hace mucho tiempo que no habla con sus padres, de los que ahora sabe poco; todos los días muy temprano tiene que abordar el autobús que tras una hora de viaje la llevará a la pequeña oficina donde trabaja como asistente de un obeso abogado. Camila es delgadísima, blanca, de risa amplia y cautivadora, ojos negros y de cabello maravillosamente desordenado… es reconocida como una eficiente asistente, lleva ya casi un año trabajando en aquella oficina que no hace más que limitarla y ahogarle cotidianamente los sueños. Durante todo estos doce meses ha tenido que soportar a los empeñosos, desubicados y hasta excitados señores abogados que tratan inútilmente de conquistarla o al menos de salir una noche con ella, agobiándola con comentarios subidos de tono y miradas poco decentes.

Cierta noche, por la avenida San Cristóbal, avenida principal de esta intranquila ciudad, reconoce a Roberto en medio de la multitud que se mueve sin aparente destino,…ambos vivieron hace algún tiempo una relación muy intensa, un tanto alocada y equívoca, pero llena de un amor inmenso. Después de un emocionado saludo deciden ir a tomar café… En un pequeño Snack, piden bizcochos de canela, café y dos porciones de torta de chocolate, postre preferido de ambos... Es una conversación especial, sin duda lo mejor que le podía pasar a Camila esta noche era encontrarse con Roberto y mantener esta plática que tantas sonrisas roba, ha tenido un mal día y este encuentro la ha reanimado notablemente.

Tras casi una hora Roberto se ofrece a acompañarla a su casa, Camila acepta gustosa. Ya en el autobús se genera un silencio acogedor, Roberto se acerca a Camila, la mira a los ojos y se hacen incontenibles las ganas de besarla,… se besan, el frío es testigo de aquel momento mágico. En aquel autobús hay únicamente cuatro personas a parte de Camila y Roberto, es un tanto extraño pues el casi destartalado autobús debería estar lleno de personas,… pero parece que la vida a veces genera situaciones cómplices para los momentos especiales.

Ya en la casa de Camila, Roberto abre el corazón: le propone darse una nueva oportunidad, corregir errores que ambos cometieron, ser felices y vengar el pasado… Camila desea lo mismo, sabe que entablar una relación con Roberto seria maravilloso, sabe que sus días estarían adornados por un sentimiento de felicidad que la liberaría de los malos ánimos que la abordan tras un día de trabajo en esa impresentable oficina, Camila sabe (o al menos lo sospecha) que el amor nunca se fue del todo….Roberto la mira con ternura esperando una respuesta, ella lo mira, se le inundan los ojos y rompe a llorar,… Roberto queda consternado, sin saber que decir ni que hacer…la abraza, pero ella le pide que se marche, argumentando que quiere estar sola… Roberto no sabe que hacer, la intenta abrazar pero Camila le vuelve a pedir que se marche, que la deje sola… él intenta averiguar que fue lo que la puso así, que es lo que hizo que el momento se dañara de manera tan violenta, pero sus intentos son vanos, no puede hacer nada, Roberto sale de la casa de Camila, gira para mirarla un par de segundos y luego se marcha a paso lento.

Una hora más tarde Roberto intenta llamarla, pero todo es en vano: no logra comunicarse con ella,…al día siguiente, por la noche, regresa a la lejana casa de Camila pero nadie abre la puerta, nadie responde; dos días después consigue la dirección de la chapucera oficina donde ella trabaja, va de prisa… al llegar el obeso y lujurioso abogado le comunica que Camila ha renunciado, que ya no trabaja allí, intenta llamarla pero todo sigue siendo en vano.

Esa misma tarde Roberto vuelve a la casa de Camila con la esperanza de encontrarla, toca la puerta violentamente, grita su nombre pero nadie abre, nadie responde,… Roberto regresa por donde vino siempre a paso lento,… Camila lo mira escondida entre las cortinas de su gran ventana se toca suave y cariñosamente el vientre y dice con voz baja: No puedo complicarte la vida Roberto, no imaginas cuanto te voy a extrañar.

24 de septiembre de 2008

La primera vez


Después de escuchar tu voz en el teléfono de mi casa, siento que la voz se me ha vuelto a partir por tanto amor, pienso en la noche de hoy y una extraña sensación me invade… pienso en nuestro amor, en estos sueños míos que ya has hecho tuyos… en la vida que sueño a tu lado, en este amor que llevo en el corazón, en el amor que me das, …pienso en lo feliz que soy cuando siento que me amas así, tal como soy, que me aceptas, que me das fuerzas, pienso en lo que siento cuando te veo reír, cuando me abrigas cariñosamente o cuando leo tus cartas y parece que el corazón se me sale del pecho…hoy antes de estas líneas recuerdo tu mirada en esa discoteca, nuestros pasos en medio de esa gente confundida: los dos tomados de la mano, intentado escabullirnos por algún vacío, buscando a gente conocida, tú tan linda, tan radiante, yo como un ser de otro habitad,… subimos a la zona exclusiva y mientras tú mirabas la pista de baile, yo no hacia más que tratar de ambientarme, mirando con cara de tonto el techo, las paredes y tu pelo… sospecho que a estas alturas de la noche de más está decir que no suelo visitar discotecas, que lo hice un par de veces y ya hace bastante tiempo, …que soy un ser extraño en este local, que estos no son mis terrenos conocidos….quizá porque me aturde siempre la bulla, porque las montoneras me dan dolor de cabeza, aunque creo con mayor seguridad que es porque nunca aprendí a bailar bien, pues tengo cintura de palo, y para el baile suelo ser más duro que un poste de alumbrado público.

Pero hoy estas tú aquí a mi lado y esta noche es distinta,…me das un beso cortito, yo te miro animado y digo la frase que menos he usado en mi vida: ¿Vamos a bailar? ,… aceptas sonriente y tomados de la mano vamos a la pista de baile, intento traer a mi memoria los pasos de baile que practiqué por la tarde en la sala de mi casa, trato de concentrarme, te doy un beso y empezamos a bailar: te miro y tu sonríes haciendo que empiece a soltarme un poco, nos besamos otra vez cortito, dulcemente, y ya todo es más sencillo… pasan algunos minutos y es la primera vez que me siento tan feliz en una pista de baile, es la primera vez que bailamos amor de mi vida, es la primera vez que doy un beso bailando…por primera vez palpitan dentro de mí ganas infinitas de quedarme en una discoteca hasta el final… es la primera vez que bailamos y en esta pista de baile, ni en el mundo entero existe un hombre más dichoso que yo, pues tú hoy has logrado una vez más hacerme sentir tan completo, tan lleno por dentro…me vuelves a mirar a los ojos mientras cambian de canción y siento en el corazón que tú mirada lo puede todo, siento que nada puede distraerme cuando tus pupilas se unen a las mías, ni siquiera estas canciones a tan alto volumen, ni el humo, ni las luces de neón, ni toda esta gente alborotada, nada… absolutamente nada… es la primera vez que me siento tan contento bailando, porque estoy bailando contigo amor, es la primera vez que me siento tan cómodo en una discoteca, porque estas tú a mi lado mi niña,… es la primera vez que soy feliz, es la primera vez que día a día llega la felicidad verdadera a mis días, porque mis días los vivo contigo mi vida, por este amor que siento en el corazón, por el amor que me das, porque me amas así como soy…. Y aquí escribiéndote, después de escuchar tu voz en el teléfono de mi casa, siento que la voz se me ha vuelto a partir pues tanto amor no cabe en mi corazón, luego cuelgas y antes de estas palabras dibujo un corazón en la ventana y agradezco en silencio a Dios por tenerte en mi vida, por nuestro día a día, por el amor que late en nuestros corazones, por haberme permitido conocer la felicidad contigo,…agradezco en silencio a Dios por cuidar nuestro amor y por la fuerza que siempre nos da,…pido que te me cuide siempre,..Y pido que me ayude a aprender a bailar.

14 de septiembre de 2008

No será la última noche


Aquí llueve, miro tras el vidrio de esta ventana ancha sosteniendo la esperanza de viajar al ayer, cierro los ojos y miro atrás…aquellos días donde todo era deliciosamente simple,…¿Qué he hecho de mí?... ¿qué dejé de hacer en ti?... quien sabe por donde estarán tus pasos preocupados, tu mirada de niña inocente y traviesa, tus ojos café …esa risa que tanto bien me hacía y que adoré, que adoro hasta hoy cuando pesan sobre mi tantos días perdidos buscando algo que se parezca a la felicidad, algo que reemplace lo que tenia miedo de perder a tu lado.

Aquí llueve y ya no estás… es normal, entendible, razonable, justo y penoso,… no merecías quedarte toda la vida aquí, tú siempre mereciste ser feliz y aunque decías que eras feliz a mi lado sé que mi vida terminaría por lastimarte, sé que mis miedos, justificados o no, impedirían vivir con soltura el amor que soñamos… perdóname, todo lo que hice, por más raro que parezca, lo hice pensando en tu felicidad,…¿Cómo vivir fingiendo que no pasaron esos años? ¿Cómo romper todas esas cadenas que te atan hasta hoy, y que te seguirán atando? …¿cómo ser como me soñaste?...perdóname… aunque el perdón siempre sea poco, creo que tendría que pedírmelo a mi mismo, porque me he condenado a las mentiras, a la vida insípida, a los pasos sin sentido mientras la luna hace un esfuerzo por escucharme…el perdón debería pedírmelo a mi mismo, porque esto ha sido una especie de suicidio, porque sé que tú tienes más fuerzas para salir adelante, porque sé que tú sabes vivir mejor, porque sé que serás feliz, mientras yo siga vagabundeando en estas calles esperando ser feliz… aquella noche te vi dichosamente acompañada y aunque reconozco dolido que sufrí, tengo que confesar que entendí que estaba bien, que en realidad siempre merecerás estar así: sonriente, feliz, guapísima… llega a mi mente la pregunta inútil: ¿tienes algo que contarme? …tal vez si, quizá no… además, no soy quien para saberlo ¿verdad?... pues de mí te puedo contar que intento sobrevivir, que aquel mundo que creía fantástico no lo es tanto, que es más bien una especie de cascarón donde no vivo cómodo, que todo es totalmente distinto a lo que vivía estando a tu lado, donde si vivía feliz, donde podíamos hacer lo que se nos venga en gana, donde vivía cómodamente amado cuando me entregabas tu corazón…te contaré que mi mundo no es como lo soñé, que ya empecé a estudiar como siempre me aconsejaste, recuerdo que creías que lograría todo lo que me propusiera, recuerdo que estabas totalmente confiada en mi capacidad, segurísima de mi inteligencia…sabes, creo que en realidad mi inteligencia me abandonó en momentos cruciales, porque siento que tal vez nunca supe entenderte del todo, porque creo que fui un poco injusto contigo que me habías querido sin límite… como te dije aquella vez por teléfono mientras se nos rompía el corazón a ambos: creo que nunca merecí tanto.

¿Qué será de mi sin ti?....no lo sé, creo que nunca lo sabré… pero quiero que sepas que donde esté siempre estarás, que te recuerdo aunque de nada sirva y que te extraño a rabiar, que el final de esta historia: real, ficticia, imaginaria o palpable está ahí en tu corazón…perdóname por complicarte la vida,…creo que nunca me perdonaré complicármela yo mismo,…espero que seas feliz, que todo te salga bien en la vida, en aquel proyecto, en aquellos exámenes, tú también eres una persona muy inteligente,… ojala ya no haga tanto frío y que de una vez por todas cese esta lluvia que te trae a mi corazón, a mi ventana, a este espacio vacío, a mi mente… sospecho en algunos momentos que nunca podré ni sabré ser feliz, …miro tras el vidrio de esta ventana ancha y es la noche que está frente a mi, ..Otra vez la noche vacía, otra vez los recuerdos, la imaginación… y odio todo, odio esta letra, odio esta ventana, odio mis miedos, odio esta noche, odio aquellos años tuyos, odio estas lágrimas que seco con rabia, odio esta lluvia que te trae otra vez aquí,… odio todo… porque pronuncio tu nombre y no apareces, porque todo es triste, porque todo se ha vuelto tan sombrío, porque estoy seguro que no seré feliz sin ti, porque sé que te he perdido, porque sé que me he perdido yo mismo…porque estoy condenado a esto, porque sé que no será la ultima noche, porque sé que seguirás en mi corazón y en mi mente, porque grito tu nombre una y mil veces y no apareces… y todo,…todo es tan difícil, todo es tan diferente.

28 de agosto de 2008

Noche distinta


Joaquín sueña con ser escritor, duerme tarde, casi siempre después de un café cargadísimo,…no sabe fumar y sus ganas de aprender a manejar un cigarrillo son más escasas que los músculos de sus brazos pues él es delgado, aunque con un intento de barriga que tiende a ser modestamente prominente…le encanta el fútbol, cuando con esmero se dedica a practicarlo en la calle cerca de su casa cubre la posición de delantero y lleva grabados en el corazón los colores cremas que visten a su equipo favorito de toda la vida.

Joaquín es muy desordenado, resentido y romántico… y hoy recuerda con cariño a su gran amigo Gustavo, su loco y desalineado profesor que supo enseñarle música y a ser libre cuando todavía Joaquín era un perturbado adolescente, inculcando en él la pasión por hacer simplemente lo que el corazón dicte,… recuerda a Gustavo del que se despidió hace ya varios años, un viernes en la puerta de su casa como siempre con un abrazo, esperando verlo de regreso el jueves siguiente sin saber que era la última vez que escuchaba sus bromas…sin imaginar que después lo extrañaría mientras Gustavo siguiera sus pasos desde el cielo…tal vez por eso Joaquín cada vez que puede mira entre las nubes, para pensar en su gran amigo, para compartir esa alegría o esa pena, para imaginar que le podría decir si aún estuviera en este confundido mundo,…para recordar sus más preciadas recomendaciones aquellas que Joaquín ha seguido y siempre seguirá: “Si te nace hacerlo, hazlo”, “Cierra los ojos y escucha esta canción”, “canta y ya pues…aprende a bailar”, “escribe”, “ Cuando encuentres al amor de tu vida muere y mata por ella”, “Nunca vallas a un prostíbulo”, “Aprende a caminar en silencio”…y tantas, millones de cosas que Joaquín aprendió gracias a él y que hoy mientras regresa a su casa para cenar recuerda con una sonrisa serena.

Joaquín tiene un andar despreocupado, cabello desordenado y muy buena memoria…mientras regresa a su casa se siente un idiota al recordar que hace algún tiempo cayó en la tentación de mentir diciendo que ya se había iniciado en las artes amatorias intimas tras las preguntas pícaras de quienes tenía cerca,…Joaquín siente que debió decir la verdad y reconocer sin vergüenza alguna, más bien con cierto aire orgulloso su capacidad de saber esperar …siente que no debió mentir, se siente un poco cobarde al no haber podido reconocer lo que es …intenta vanamente consolarse en que se hubieran burlado de él o que tal vez no le hubieran creído pero irremediablemente se enfada consigo mismo por haber actuado como un tonto más de aquellos, recuerda a Gustavo, mira las nubes y se convence una vez más que debió decir su verdad…cruza la avenida principal de la ciudad: compra una coca-cola, su bebida favorita, tararea una canción de Alejandro Sanz y come unos chocolates que le vienen bien a cualquier hora, …el frío acompaña sus pasos indiferentes mientras piensa en lo que escribirá esta noche: “escribiré sobre ti, amigo…recordaré tus consejos y tus chistes y no me cansaré de agradecerte por todo lo me enseñaste…esta noche será distinta”…

Antes de sentirse un dios pagano frente al papel, deja que la imaginación vagabundeé en silencio, que la memoria recorra aquella oscuridad…Joaquín se prepara un café cargadísimo y muchas ideas pasean en su mente: Si Gustavo no se hubiera ido, tal vez no sería como soy, no sé si mejor, no sé si peor,…quizá si estuviera aquí me ayudaría a publicar mi novela, se hubiera enojado mucho cuando actué como tonto, si Gustavo no se hubiera ido jugariamos futbol, comprariamos libros... seriamos los mejores amigos... tal vez él ya por estos años tendría hijos, me contaría chistes buenísimos, no sería esta la única noche diferente... "no te extrañaría tanto amigo"... si Gustavo no hubiera muerto yo tal vez no miraría tanto las nubes, hubiera aprendido a perder y estoy casi seguro que me hubiera hecho lucir una camiseta que diga: ¡Aun no me acuesto con nadie y qué!

21 de agosto de 2008

Días de invierno


Casi a las cuatro de la madrugada dejo de escribir, reviso mi celular y no encuentro ninguna novedad: ningún mensaje nuevo, ninguna llamada no contestada, tomo mi enésimo café, me aseguro de dejar bien cerrada la puerta, cierro las ventanas, me lavo los dientes, lavo mi rostro y camino rumbo a mi cama. Antes de acostarme miro su fotografía, beso su imagen y la guardo en un libro de Bayly, me tiro mirando el techo y dejo que el frío me invite a acurrucarme, giro sutilmente hasta ponerme boca abajo, separo un poco las piernas, doblo tímidamente los brazos hasta ponerme casi de costado y para atrapar el sueño someto mi mente a pensamientos agradables: pienso en ella.

Cerca de mediodía (en el mejor de los casos) despierto un poco aturdido, lleno de pesadez camino rumbo al baño para lavarme la cara y así despertarme del todo, me preparo un café para luego tirarme mirando el techo sobre mi desordenada cama,…tras varios minutos me cambio de ropa, busco prendas moderadamente anchas, voy a la sala, enciendo la computadora y navego por media hora en Internet, luego me aburro; tal vez para combatir ese sombrío aburrimiento más que para combatir la suciedad, me doy un baño; con la seguridad de que tras el baño estoy totalmente despierto, tomo un libro, leo por muchísimos minutos sin dejar que nada ni nadie me interrumpa, leo y me sumerjo a aquel mundo.

No he desayunado, dejo por un momento el libro y ya en la cocina me preparo unos huevos revueltos, unto algunos panes con mantequilla, un jugo de naranja y el infaltable café. Frente a la computadora, otra vez en Internet, devoro tranquilamente mi desayuno… al acabar limpio cuidadosamente las migajas de pan que dejé caer, salgo de Internet pues otra vez ya me aburrí y retomo el libro que dejé para desayunar y nuevamente me escapo del mundo y la llevo conmigo: en ese viaje caminamos de la mano, ella sonríe feliz y yo la miro embobado, en ese viaje todo es perfecto. Cerca ya de las cuatro de la tarde como lo que más fácil se me haga a modo de almuerzo,…me recuesto en el sofá, me quedo allí mirando el vacío pensando en lo que escribiré por la noche. Confieso que quiero con exageración que suene el teléfono y sea ella, confieso que quiero escucharla…pero el teléfono no suena y sin querer, o tal vez queriéndolo secretamente, me quedo dormido por muchos minutos. Tras esa pequeña siesta, me levanto despacio, y a paso lento voy en busca de otro café. Reviso mi celular y no hay ninguna novedad, aun no ha llamado… me quedo en silencio.

Ya de noche busco ropa más gruesa, pues el frío en este invierno es especialmente salvaje, abrigado hasta los pies (con doble media), anudo en mi muñeca las pulseritas tejidas que aprecio tanto, cierro todas las ventanas, todas las puertas, busco el lapicero color azul de tinta negra, tomo un hoja en blanco, me preparo un café muy amargo y una vez cumplidos todos estos requerimientos que más parecen manías, empiezo a escribir a mano…escribo poco, más o menos media hoja…luego dejo todo, miro su fotografía, me siento frente al computador,… “¿Qué estará haciendo? ¿Cómo habrá estado su día?” me pregunto mientras empiezo a chatear con algunos amigos entre ellos mi querido amigo escritor que siempre me aconseja con cariño sobre el uso y desuso de adjetivos y verbos... abandono el Chat, para salir a caminar.

Estoy en la calle vagando por casi dos horas hasta que el frío de este cruel invierno me guía otra vez hacia mi casa. Ya avanzada la noche tomo un café, reviso mi celular: encuentro sólo un mensaje de promoción,…miro su fotografía, me quedo en silencio para luego seguir escribiendo…y en este silencio nocturno, antes de dejar de escribir, antes de cerrar todo, antes de besar su fotografía para proponerme dormir,…en medio de estas manías, de estas líneas, de estos libros y de este frío he vuelto a comprobar que hoy no he estado tan sólo como pensé en algún pasaje del día,… pues siempre está a mi alcance la imagen de la mujer que amo con sana persistencia, que siempre me acompaña el latido de nuestro amor… que en medio de estos días friolentos ella siempre va conmigo y que está más cerca de lo creo su recuerdo silente, su imaginaria presencia.

Aquí


¿Recuerdas esos años?... tomando café, casi a media tarde, conversábamos de cualquier cosa, aquí sentados, medio desparramados…yo te miraba anonadado, como quien mira a un ídolo, tú sonreías y me hablabas con cariño,... y yo era feliz sin darme cuenta.

Luego veíamos un partido del FC Barcelona, nuestro barza jugaba, y tanto tú como yo nos divertíamos sintiéndonos el más preparado director técnico… jubilosos después de cada anotación, preocupados después de cada tanto recibido, mortificados por las disposiciones tácticas,… nos hacíamos más amigos, más cómplices. Al final de los noventa minutos reglamentados, tú corrías a mi cuarto, buscabas aquel balón que me regalaste las navidades pasadas y con una sonrisa indescriptible me decías: “Yo soy Rivaldo y tú Kluivert ” (eran nuestros futbolistas preferidos) yo iba de prisa a colocarme las zapatillas y salíamos a jugar fútbol a la calle, a nuestra calle, la que te vio crecer a ti, la que me veía crecer a mi…, recuerdo que tú eras cuidadoso conmigo y que yo me esforzaba al máximo para no defraudarte, tú carecías de la calidad indudable de Rivaldo, yo era la más barata, risible e inexacta imitación futbolística de Kluivert pero jugábamos casi sin dejar de reírnos, yo anotaba y tú corrías hacia mi sonriente a darme un abrazo…yo te miraba y simplemente te amaba más que nadie en el mundo… aquellas tardes fueron quizá las más felices de mi vida.

Pasó el tiempo, se nos acabaron las risas,…y hoy aquí sentado siento que me hace falta tu abrazo cálido…pues ha llegado a mí otra vez el dolor de ya no tenerte cerca, regresó la nostalgia y la tristeza que me provoca ver tu gaveta vacía, de no encontrar tu ropa, tus zapatos, tus trajes elegantes, ni siquiera tu cepillo de dientes…nada… de no encontrarte,..de no esperar tu llegada (hoy hay mucho por hacer, tal vez mañana) ….y no me queda más que preparar un café y asesinar como pueda estos minutos, …caminaré buscando una ventana, prenderé el televisor, veré un partido del Barcelona y sentiré que te extraño sin medida,….sin entender nada, trataré de reponerme, tal vez después jugaré con los muchachos, con los amigos: anotaré un gol, celebraré, y estoy seguro de que sentiré esas ganas infinitas de verte correr acercándote a mi para abrazarme, …te extraño papá, por más que el tiempo se deslice sospecho nunca terminará de cerrar esta herida, que palpitará de vez en cuando en estos silencios, …ahí cuando las sonrisas duermen cansadas, cuando los minutos huyen sin rumbo…te extraño,…. no sé a donde nos lleve la vida, en realidad a veces no sé a donde nos ha llevado hasta hoy, pero con un nudo en la garganta y evitando hablar para no exponer mi voz quebrada, maldigo los momentos que perdimos, los momentos de discusión, nuestras peleas, maldigo los momentos que dejamos pasar… y en silencio, como tú cuando rezas, como yo cuando rezo, le pido a Dios que siempre te cuide y que sigas disfrutando de un buen café, le pido a Dios que seas feliz y que siempre tengas cerca de ti los colores azulgranas que te recuerden a nuestro barza, que lleven a tu memoria aquellos tiempos, que te recuerden a mi… Rivaldo y Kluivert ya están cerca del retiro, el Barcelona sigue ganando como en aquellos años… pero hoy, estando a media tarde sentado frente al televisor, aquí en nuestro viejo sofá, bebo un sorbo de café y me siento triste porque miro a mi costado y no estás.

15 de agosto de 2008

¿Por qué escribo?


Escribo desde no sé cuando,….mi primera línea la escribí no sé donde,… pero desde ese entonces me sentía el dueño del mundo escribiendo. Tal vez por eso escribo, para sentirme dueño de todo lo que está a mi alrededor, para poder decidir la suerte de quien se me antoje, para dar y quitar vida a quien yo decida, …tal vez escribo para calmar esta sed de decir lo que siento explotar en mi pecho, para sosegar mi mente de esos pensamientos que la inundan, para no quedarme callado, tal vez por desordenado o por resentido; para vengarme de mi mismo, para liberar todos los demonios que llevo dentro, escribo porque presiento que si no lo hago obtendré alguna enfermedad crónica; escribo para escaparme de mi nombre, para perseguir esas palabras…. escribo por esas alegrías incalculables y también por esas heridas incurables, ...por esas fotografías, por las tardes sólo frente al mar... escribo por esas noches de luna llena.

Tal vez escribo para burlarme de mi mismo, para dominar mi existencia y moderar mis temores; escribo a veces sudando, empanzándome con café (frío, caliente o tibio), escribo a veces muerto de frío, sin saber a donde llegaré, escribo sin saber donde terminaré, escribo tranquilo, exaltado, emocionado, indignado y hasta a veces excitado; escribo lleno autenticidad, desbordado de libertad, sin importarme el mundo, porque puedo crear un nuevo universo y sentarme junto a ella en una nube, siempre a su lado,… escribo para poder conversar con ese silencio que me regala la soledad, para sentirme acompañado, para sentirme solo…por la felicidad que ha llegado a mi vida con sus besos, con su amor; …escribo sentado, de pie o acostado, intentando recordar lo que imaginé mientras caminaba de noche y sin rumbo, detallando lo que es pura fantasía o plasmando lo que algún día me tocó vivir.

Escribo y escribiré porque tengo sangre, porque estoy vivo,… mi vida terminará con un punto final como un enredado escrito, pero será un escrito que tenga mi estilo, mi manera…escribiré mientras viva, lo juro cerrando con rabia los ojos.… Escribo porque dejé ir algunas metas para quedarme sujetando con fuerza estos sueños que me hacen un ser extraño…escribo para romper esta noche fría y tranquila, escribo para destruir esa pared hecha de miedos y así ver al fin esa colina esperanzadora del mañana, escribo para vivir como quiero, porque en realidad quiero vivir… Escribo porque he conocido el amor con ella, si, contigo…. Escribo porque a veces siento que no sé hacer otra cosa o que no sirvo para nada más, porque prefiero ser libre y feliz frente a estas líneas que ser preso y cuadriculado en una oficina… escribo porque no puedo dormir y porque no quiero que amanezca, escribo para morir en cada línea y dejar que ella me reviva con su risa, escribo para llorar, suspirar y reír, escribo para seguir sujetando con fuerza todos esos sueños y para que ella me de muchos besos después de que lea todo esto.

12 de agosto de 2008

Perdóname


Sabes bien que no sería nada, que nada valdría la pena si no estas aquí, que gracias a ti he podido ser lo poco que soy… cuando pienso en el ayer y llegan a mi mente tantos momentos de felicidad se hace inevitable sonreír tranquilo, sentir que nunca nadie ocupará el lugar que tienes en mi vida,…siempre serán insuficientes las palabras, sabes bien que nunca podré plasmar lo mucho que te amo...Como creo que nunca podré describir la tristeza que llevo al sentir que no colmo las expectativas que algún día pusiste en mi, sentir que mi manera de vivir te aflige, te decepciona, y hasta te preocupa… ¿Cómo olvidar aquellas palabras que enojada me dijiste? ¿Cómo no pensar en lo que tienes en mente? …siempre sonarán, siempre caminaran por el pensamiento de quien hoy te escribe.

¿Recuerdas la noche en que él ya no estaba? …yo te vi llorar calladito en la cocina, en silencio, sollozando bajito…esa noche se me partió el alma para siempre, esa herida sospecho que nunca cerrará, que siempre estará palpitante en ese rincón de mi corazón donde viven las cosas que nunca terminaran de doler… cuanto quiero que cierre esa herida en tu corazón, nunca querré verte triste y saber que ciertas noches te apenas por mi, no imaginas que difícil es, no imaginas cuanto me lastima,…sencillamente no imaginas…Perdóname por no ser así como tú quieres, perdóname por no ser como me soñaste, de pequeño siempre me decías que haga lo que sienta, sospecho que ahora te debes de arrepentir un poco de haberme enseñado a seguir lo que me dice el corazón pues soy así porque es lo que me nace, porque no se me ocurre ser de otra manera,…pero quiero seguir siendo tu principito, quiero que me sigas viendo con la misma mirada, quiero que te sientas orgullosa de mi, de mi día a día, sueño poder compartir contigo mis sueños que hasta ahora no entiendes del todo, quiero que ya no te apenes tanto conmigo, que ya no pienses esas cosas, que no vuelvas a pronunciar esas palabras que retumban en alguno de mis silencios, esas palabras que taladran mis tardes, que de vez en cuando acompañan mis pasos, mis noches . …Perdóname por no ser como quisiste, perdóname… mi corazón siempre llevará esa cruz, sueño con un poco de comprensión, tal vez con una pizca de tolerancia,…confieso que a veces me sorprende tu convicción, tu fe, yo no puedo ser tan fervoroso, yo conozco a Dios de otra manera,… Perdóname por tal vez no ser como me soñaste, perdóname de verdad y recuerda que siempre te voy a amar y que eres un regalo del cielo mamá.

6 de agosto de 2008

Preguntas menos deseadas

- ¿EN QUE TE INSPIRAS?
...En ti, seguramente no.

- ¿QUE PIENSAS DEL AMOR?
El amor sólo se siente...Como se te ocurre preguntarme que pienso de el.

- ¿QUE LE DIRIAS AL PLANETA?
¡Qué se vaya a la mierda!... ¿podría algún día hablar con todo el planeta?

- ¿LO QUE HAS ESCRITO ES DE LA VIDA REAL?
¡Que te importa!… si lo sentiste real, verdadero,…si te quité las palabras de la boca, si sentiste algo o si describí algún momento de tu vida, pues entonces me quedo aliviado.

- ¿A QUE O A QUIEN LE ESCRIBES?
¡Como que a que! ¡Como que a quien…! … ella ya sabe que escritos van de mi corazón… ya sabe que líneas son sólo para ella.

- ¿QUE QUIERE DECIR ESTE ESCRITO?
Yo no puedo robarte una historia… lee y has tuyo lo que sientas.

4 de julio de 2008

Yo quiero un beso tuyo


Aunque no sé bien a donde nos lleve aquel encuentro, tal vez sea el último eslabón de aquella cadena de momentos que tejemos noche a noche,…quizá nos lleve al espacio donde perderíamos el control o donde terminaríamos riéndonos el uno del otro,… cuanto me atrae lo vivido que llevas en tu risa,…cuanto me gusta que vivas con el corazón en la piel, sin miedos,… ¿y si uno de estos días nos besamos? …para terminar de hacer especiales nuestras noches,… para caminar de madrugada con la emoción de aquella nueva experiencia, para tener muchas más ocasiones de abrazarte fuerte y demostrarte que no importa aquella gente,…quizá podamos aprender a callarnos un par de minutos, unos cuantos segundos y en ese silencio cómodo descubrir una vez más que me encantan tus ojos, tu cabello alborotado y tu voz aún de niña… tal vez besándonos se nos acomode un poco la vida, podamos convertir aquellos pasos en abrazos, aquella avenida en un oscuro rincón, aquella luna en una fiel cómplice… quizá con ese encuentro que hace varias noches llevo soñando, podamos conocer un mundo mejor, un mundo en el que no nos sintamos tan extraños, tan complicados, sintiéndonos libres y unidos: libres por la naturaleza de nuestras almas, unidos por aquello que guardamos en el corazón, … ¿lo imaginas?... Estoy seguro que al menos lo has pensado mas desconozco el tiempo que pudo vivir aquella idea y si me equivoco, pues considéralo que a mi me ha robado varias horas… por tantas cosas en común, por tu vida confundida, por mi vida atolondrada y golpeada,… yo quiero un beso tuyo, porque sé que no será sólo uno, por lo especial que le regalas a la noche, a los días, por nuestras conversaciones a veces infinitas, por la compañía, por tu cigarrillo que ya no me molesta tanto, por mis canciones que siempre te gustaron, por ti, por mi, por los dos…yo quiero un beso tuyo, aunque no sé bien a donde nos lleve aquel encuentro, sólo sé que sería la noche más feliz, la que siempre nos merecemos por todo lo que amamos vivir,... un beso, varios besos, que confirmen en nuestros silencios que yo no le tengo miedo al riesgo de enamorarme locamente de ti.

19 de junio de 2008

Un hombre afortunado

Mientras termino de despertarme completamente, veo una pequeña nota en la mesita de noche: - “Cuando leas esto quiero que recuerdes que te amo.”- … sonrío maravillado y vuelvo a dormir un poco más con una sonrisa dibujada en los labios, lleno de aquel sol que se desliza por la ventana, refrescado del recuerdo de su voz, imaginándola decirme las palabras que acabo de leer.

Casi a mediodía desayuno ligero: sumo de naranja, galletitas y café (para no perder la costumbre) y luego salgo a dar un paseo en el parque casi abandonado de enfrente, sintiendo el aire que se esconde entre estos árboles tan envejecidos, tan golpeados y tan solidarios con mis pensamientos, con mi corazón…Regreso a casa y busco aquella novela que aún no termino de leer y recostado en el sofá, en silencio absoluto, leo por más de una hora hasta que decido almorzar casi a las tres de la tarde, …almuerzo también ligero, siempre con un café cargadísimo. Después de alimentarme, mirando su fotografía que me hace sonreír enternecido, me propongo escribir un poco, soñando con su sonrisa de satisfacción, con su rostro orgulloso por mis confundidas líneas,… tengo cerca la pequeña nota que me dejó muy temprano en aquel pequeño papel crema, con su letra redondeada, con su amor incondicional… ella parece estar en el silencio tras el punto final, en la mirada al vacío tras ese suspiro endeble… escribo sin importarme el reloj, veo que el sol empieza a agonizar tras la ventana y navego en esos colores cálidos y dolorosos, colores que siempre acompañaron de alguna manera la soledad de aquellos años, de aquellos días frente al mar cuando todavía no la conocía, cuando tal vez aún no me conocía a mí mismo,… escribo tal vez por eso: porque intento conocerme día a día más, dejando libre mi corazón con todas sus miserias, con todas sus bondades, escribo porque siento que cuando lo hago puedo darle voz a los silencios ocultos en mi pecho. Muere la tarde, muere el día y salgo a caminar otra vez para recibir la noche; compro algunos chocolates y descubro la luna a un extremo de este cielo que está a punto de cubrirse de enormes nubes; pocos minutos después siento una leve llovizna caer sobre mí y una extraña sensación de paz llega a mi alma…camino feliz bajo la lluvia, en medio ese olor maravilloso, en medio de aquel placer de este nuevo mundo bajo el cielo roto; levanto el rostro para apreciar el agua caer y golpear tenuemente mis rasgos de hombre joven sintiendo que después de todo ha valido la pena todo lo sufrido para poder vivir como realmente quiero vivir.

Tras casi una hora regreso a casa, pongo algo de música para esperar su llegada, el maestro Sabina me acompaña mientras aguardo en silencio su voz… me preparo un café y de pronto la veo entrar por esa puerta de madera oscura: nos abrazamos como dos niños entusiasmados, ella me comenta sobre lo atareado de su día, yo le doy a leer lo que escribí…. Y si por la tarde soñaba con su sonrisa orgullosa, por la noche vuelvo a confirmar que los sueños pueden hacerse realidad… en realidad soy un hombre afortunado: Porque puedo ver todavía los atardeceres que me trasportan a ese mundo silencioso, porque puedo vivir para escribir, porque puedo escribir para vivir,…en realidad soy un hombre afortunado por poder disfrutar de la lluvia, de la luna, de los paseos en ese abandonado parque, de un buen libro, del café, de los chocolates… porque cotidianamente puedo confirmar que los sueños pueden hacerse realidad, en verdad soy un hombre afortunado sobre todo porque ella está a mi lado y noche a noche el sueño de felicidad se me hace realidad con su sonrisa, con su amor…porque estoy a su lado y ella está aquí en nuestro mundo, en nuestros sueños, en nuestra realidad, curando cada herida del pasado, enseñándome a ser feliz, enseñándome a amar.

11 de junio de 2008

Me faltas


Así lo quisiste tú y no me quedó otra cosa que aceptarlo… pero cuanto te extraño, cuanto te necesito y me queda sólo el silencio de estas noches donde apareces aunque no lo quiera… cada vez que me propongo dejar de pensar al menos un poco en ti, tu imagen se luce en la oscuridad, en el vacío, en las calles, en la música…hasta en estas letras adoloridas, en la luz que se esconde tras la ventana… ¿cómo sacarte de mi mente? …si cuando cierro los ojos te recuerdo feliz a mi lado…si pasean por mi pensamiento aquellas frases que me dijiste con poca luz,… ahora tu sonrisa ajena a cualquier herida hace sangrar la mía… ¿se le puede hablar al corazón? ¿Existe alguna manera de hacerlo entender?.... la ciudad estorba, el café intenta vanamente consolar,…recuerdo tus abrazos y el corazón se me altera un poco… necesito tu mirada sincera, que iluminaba cualquier penumbra…cuanto me faltas… ¿Algún día te volveré a ver?... ¿algún día llamarás?... ¿recuerdas la noche en la playa? …perdona, no debería tocar el tema otra vez, pero cuanta falta haces en estos días en los que mi casa es una cárcel, en los que mis noches son una tortura…algo debo estar pagando o tal vez simplemente la vida me está jugando una mala pasada… ¿Cómo sacar de mi mente tus ojos mirándome antes de nuestros besos?... ¿cómo olvidar tu risa antes de un abrazo?... perdóname, pero extraño tu voz, …cada silencio es un pesar, cada paso una esclavitud, ...sueño con que algún día te acuerdes de mi, quizá en medio de esa felicidad que disparas en tus días atareados e interesantes…sueño con que de vez en cuando recuerdes alguno de los momentos que vivimos y sientas al menos una pizca de lo que siento yo todas las noches, todas las tardes, todas las mañanas…en medio de tanta agonía disimulada, palpitas dentro de lo que suelo ser, en este sentimiento silencioso, enorme, golpeado…¿por qué me dejaste de querer?...

Baila conmigo


Hoy me has hecho reír, con tus inoportunas frases, con todas tus ocurrencias… gracias por acompañarme, cada día te quiero más, día a día tu presencia serena y a veces disparatada me han enseñado a ser mejor que ayer… esta noche, en medio de esta multitud emocionada con tantas luces de neón, con estas canciones a tan alto volumen, me miras sonriente, yo te devuelvo la mirada encantado…y aunque soy demasiado rígido para hacerlo, te pido que bailes conmigo….que sé que a ti te encanta esta canción y que a ambos nos hace recordar aquel amor de ayer, así que toma mi mano y vamos allá, al lado izquierdo donde no hay tanta gente…dame tu mano, yo te sigo el paso: uno, dos, uno, dos, tres,… me encanta verte reír, a veces sospecho que me estoy enamorando de tu risa otra vez, …esta canción está de moda así que no seamos indiferentes… no hay noche más linda que hoy, cuando tus ojos negros brillan en medio de esta oscuridad, entre esta canción y el humo… brindemos hoy por ti, …bueno, por nosotros también, que hemos compartido tantas tardes que cualquier calendario queda pequeño, que hemos sufrido tantos atardeceres que los mares se quedan sin alcanzar, que aquella madrugada pude conocer tu corazón adolorido, pudiste conocer mi alma quebrada… ven, baila conmigo, que hemos venido para divertirnos en estos terrenos tan extraños para mí, tan ajeno a mis costumbres, …que hemos venido para gritarle al mundo, a ella y a él, que también sabemos ser felices como ellos intentan serlo, que si queremos podemos confundirnos entre esta algarabía tan falsa y tan vacía… ven baila conmigo que aunque no sé hacerlo como un experto, quiero sentirte cerca, sentirte alegre, …baila conmigo que hoy es nuestra noche, que hoy es nuestra madrugada, que ni toda esta gente confundida, ni el humo, ni siquiera las luces de neón impedirán que me pierda en lo apacible de tus ojos, en la emoción y en la luz de tu risa, que me hace tanto bien cuando se me termina la alegría,… tu risa de la que me estoy enamorando otra vez, día a día.

24 de abril de 2008

Esperanza gastada


Después de un café,…me quedo en silencio y pienso en ti… Sigo igual que ayer,…harto de esta soledad que nace de la falta de tus abrazos…asesinando mis días entre libros y música…sigo descubriendo a cada momento que estar sin ti es una noche eterna… no te puedo llamar, no te puedo escribir…te siento tan lejos con la falta de tus mensajes… ¿pensarás en mi?... yo todo el día pienso en ti…y en medio de canciones de Sanz y Arjona día a día el espejo me dice que nada tiene sentido si no me miran tus ojos…Perdona, no quiero agobiarte… tal vez no debería escribirte, …pero cuanta falta me haces, que hasta he empezado a preocuparme de cosas sin sentido como mi peinado, como la tarjeta Visa o la farándula internacional …Con una guitarra que sufre conmigo, acompañándome diariamente me dice que hoy tampoco podré verte y me pregunto: ¿Qué estarás haciendo?.... te cuento, hoy escribí casi de madrugada, y por la tarde intenté vanamente dormir… mi mascota sigue preocupándome, las clases cansándome…y he descubierto que me está apareciendo una especie de panza que me provoca cierta gracia cuando la observo…Mamá me ha preguntado por ti, también mis primitas…mientras golpea mi mente el recuerdo de tu pelo entre mis manos, acariciándolo…y camino como león enjaulado esperando el sonido de este teléfono con la esperanza gastada de que seas tú y me invites a vernos…que complicados son los días cuando no estás… me asomo a la ventana y recuerdo nuestros besos en esta gastada vereda, la cortina se hace a un lado gracias al viento, miro el corazón de papel que me regalaste aquella noche y me quiebro un poquito…me recuesto desparramado en el sofá y abrazo el cojín mirando el techo…te pienso y vuelvo a caminar en circulo por mi sala… me propongo estudiar un poco, leo un párrafo y la mente se me va… No fui a ningún lado durante todo el día, he estado aquí en casa, por si llegaba tu llamada… bebo otro café, mientras miro tu fotografía,…y decido intentar estudiar un poco, leo dos párrafos y otra vez me pierdo…debo ir a la Universidad…pero no quiero, mejor me quedo en casa…puede que llames y debo estar aquí…me preparo otro café y vuelvo a pensar en ti…vuelvo no, porque no he dejado de pensar en ti ni un solo momento de estos días complicados, inútiles, vacíos…guardo la guitarra, guardo los libros, termino de beber el café caliente, te pienso…miro el vacío…Te extraño.

9 de abril de 2008

Cuando yo muera


Cuando yo muera, quiero que después de que llores media hora, sepas que hasta el último instante maldije el momento en que te lastimé,…Quiero que después que él sonría complaciente, recuerde que fui feliz a pesar de sus palabras,…Cuando yo muera quiero que ella me entierre en su corazón y que con una canción de Sanz recuerde nuestros amaneceres en su ventana…Quiero que él, tras recibir la noticia como cualquier incidente cotidiano, sepa que nunca me importó su opinión, …Quiero que después que todos se marchen, ella se quede con mis libros y se entere que siempre quise besarla un poco más…Cuando yo muera, quiero que él, después de lamentarse, sepa que siempre lo recordé…quiero que ella confirme que me arrepiento de haber llorado por su amor (nunca valió la pena) …quiero que él valore que al fin podré volver a verlo para silbar a las chicas otra vez …Cuando yo muera, quiero que ella, tras ver mi fotografía, sepa que nunca pude encontrar la razón de su adiós, …quiero que él, después de comentarlo con sus amigos, recuerde su traición, …Cuando yo muera, quiero que ella, tras reponer un poco el corazón, recuerde nuestros encuentros a escondidas….quiero que él, después de secar sus lágrimas, recuerde cuando nos abrazábamos tras haber anotado un gol,…Cuando yo muera quiero que ella, después de sollozar en silencio, me imagine otra vez a su lado frente al mar….quiero que él aprenda de una vez a multiplicar y recuerde cuando me abrazaba al llegar a casa…quiero que ella después de recoger los pedacitos de su alma, me abrace, al menos en su pensamiento, como cuando era pequeño,…quiero que él, tras recordarme riendo, me tome en brazos otra vez, al menos en su imaginación, y me haga volar imitando a superman…Cuando yo muera, quiero que después de recoger la estrella que me regaló, ella me perdone, …quiero que él, después de mirarme inerte, recuerde nuestros pasos alcoholizados de madrugada,…quiero que ella, retomando la calma, tome mi mano como aquel veinte de noviembre y descubra que siempre la extrañé, …Cuando yo muera, quiero que él se canse de juzgar y sueñe un poquito más… quiero que ella recuerde aquella rosa prohibida y sin nombre, y que se entere que siempre me encantará… cuando yo muera quiero que después que él reciba la noticia con desinterés, recuerde a su hermana feliz aquella tarde conmigo en el sofá, …quiero que ella seque su dolor con un café,…quiero que él, tras lamentarse, me perdone por no haber acompañado sus penas,…cuando yo muera quiero que ella, después de encontrar la calma, recuerde que amo su sonrisa y que su amor estará siempre en mi corazón…cuando yo muera, después de extrañarme, quiero que intentes ser feliz, como yo siempre lo intenté ser.

6 de abril de 2008

Cuando ríes me alegro yo

Caminando pensé en ti, te recordé,… llegaron a mi mente aquellos años donde todo era tan sencillo: tus abrazos, tus cuidados, tu voz,… no sé a donde ir, camino sin rumbo como siempre, y con cada paso aparece tu imagen tierna, tu cabellito recogido, aquellas palabras que tanto bien me hacen. Te confieso que me asusta pensar que me puedes faltar, se me quiebra la voz y la mirada se estrella…y mientras doblo la esquina a paso lento, siento que amo nuestras conversaciones interminables, el café caliente en taza de porcelana, tus abrazos donde me pierdo feliz,…sé que la vida ha sido dura contigo, que nada fue fácil, por eso adoro mucho más tus manos y tu corazón, tu voz y tu mirada… por eso cuando ríes, me alegro yo… porque después de haber vivido tanto compruebo que la paz se parece a aquel silencio mientras el sueño te vence, porque en esos momentos compruebo que el cielo no está en las alturas sino en el espacio que comparto contigo. Nunca podré plasmar todo el amor que te tengo, nunca podré agradecerte lo suficiente por tanto tiempo regalado, por tanta dedicación, por tanto amor… por acurrucarme a tu lado para ver el noticiero de las diez cuando tenia ocho años, por tu mirada comprensiva y serena ante mi llanto,… por quererme tanto, nunca terminaré de agradecerte, nunca terminaré de amarte… porque cuando ríes me alegro yo, dejándome conocer la felicidad…verte tranquila, disfrutando la tarde, me llena de una ternura indescriptible, de un amor incalculable… siempre, siempre te necesitaré, eternamente querré estar más tiempo contigo, …ningún rato me es, ni me será nunca suficiente, no me alcanzan esos minutos, quiero más tiempo a tu lado: para escucharte y reírnos, para abrazarte y querernos,… nada se compara a los momentos en que el viento dibuja tu risa: por eso hoy mientras camino sin rumbo, miro al cielo y pienso en alguna manera de hacerte reír para cuando llegue a casa, trato de imaginar, de planear, alguna forma de hacerte lo más feliz que se pueda, porque tu risa es la felicidad…porque quiero borrar esa lágrima en tu corazón, ...porque quiero sentir otra vez tu abrazo cálido, quiero contarte un chiste y escuchar tu carcajada, o que dibujes una cruz con tu dedo pulgar en mi frente antes de ir a la calle o quedarme contigo a ver esa telenovela, porque quiero que me digas otra vez “principito” y después del almuerzo sentarme a tu lado en el patio, los dos en esa banquita …porque te adoro, porque te amo cada día más abuelita.

1 de abril de 2008

¿Alguien podrá quererme?


Si duermo tardísimo, cuando falta poco para que el mundo despierte, a veces medio embriagado por un vino carísimo que compré una noche tormentosa; si odio estudiar, asistir a clases y peinarme… ¿Quién podrá quererme?... si camino sin sentido por cualquier calle de la ciudad, casi siempre de noche dejando andar al silencio,…si tarareo sin miedo una canción mientras la gente me mira con desdén, si me río de lo que me de la gana, si soy, he sido y siempre seré un soñador que debe pisar tierra como tantas veces me han dicho, si guardo un mar de tristeza, un cielo de esperanzas, una noche de mentiras,…si estoy un poco loco, si soy un vagabundo desconsolado, un romántico irremediablemente feliz, si soy un llanto taciturno y una risa alborotada … ¿Alguien dejará de pedirme que cambie?…soy así porque estoy hecho de mi pasado feliz, tormentoso, noble y siniestro, porque no se me ocurre ser de otra manera, …¿Alguien podrá quererme? si duermo hasta tarde, si me pierdo en la bohemia, si leo como maniático y no sé ahorrar; si no estoy a la moda de los demás muchachos, si no salgo en sociales, ni me confundo en la pista de baile de la discoteca más cara de mi ciudad, …si no sé inglés (ni quiero aprender, adoro el español), si no engomino mi pelo, si no voy a misa ni me confieso, si prefiero comprar un libro antes que unas zapatillas, si quiero hacer lo que me haga feliz, escribir, …ya sé que voy a morirme algún día así que tengo que darme el gusto de vivir, pero cuan alto es el precio de todo esto, que difícil es caminar si te hieren los pies, si perturban tus oídos, si apuñalan la mirada …a pesar de escucharlo tantas veces, cambiar no quiero, no sabría hacerlo…sólo busco varios momentitos de paz; y con una sonrisa forzada les extiendo desde aquí una disculpa (bastante falsa) a las señoras de bien (suegras, vecinas y profesoras), padres, mujeres que conocí, sacerdotes, amigas cuadriculadas, amigos exitosos… por no poder cubrir sus expectativas; pues como no estoy seguro de que me quieran como soy, únicamente me queda el consuelo vano de que algún día acepten mis disculpas poco sinceras del caso... pero han de saber (y ojalá algún día asimilar) que mi triunfo es distinto al suyo, que mi éxito va más allá tal vez de lo que puedan entender …porque quiero mantener mi alma ajena a todo el mundo encasillado, porque quiero a mi corazón libre de la etiqueta y la mentira, ...¿Alguien podrá quererme?...no lo sé, tal vez no, ...hoy siento que no, …¡Que alto es el precio! ¡Cuánto duelen las palabras!

27 de marzo de 2008

Ha acabado el otoño

María caminaba de esquina a esquina, yo logré verla desde lejos mientras algunos autos se le acercaban,…llovía tenuemente y la oscuridad matizaba un poco esa vereda donde los pasos golpeaban el sueño ya gastado de felicidad que de niña le habían enseñado,…se llamaba María, pero se presentaba como Danuska,…juro que era linda y que en sus ojos reposaba el cansancio, el aburrimiento… no dudé en invitarle algo de tomar, aceptó gustosa para mi asombro y fuimos a un bar pequeñito (moribundo) aquella noche lluviosa de verano, …me enteré de su colección de amores tristes, la oía y lo que menos quería es que llegase la hora de la despedida, felizmente decidió quedarse ahí conmigo, entre tragos baratos y risas medio alborotadas,…todos nos quedaban mirando, imagino por lo adolescente de mi cara y lo corta que era su minifalda, pero poco importaban los ojos ajenos… “¿Por qué aun no te has ido?” Me preguntó y yo me quedé callado, no supe que contestar, hasta hoy que se ha acabado el otoño no sé porque me quede con María en ese bar,…ella rió cuando me quede sin respuesta y me invitó a su casa: caminamos por varias calles sucias y castigadas,…cerca de un parquecito, doblando dos esquinas, nos encontramos frente a una puerta de madera vieja, María me hizo una seña pidiéndome guardar silencio, sacó de su cartera de cuero una llavecita y al oído me dijo: “No hagas ruido”. Luego, tras varias frases, me enteré que era hija única, que su madre anciana había perdido la visión hace algunos años y que a esas horas de la noche dormía placidamente, pregunté por su padre y me sentí el idiota más grande del mundo al notar la tristeza en los ojos de Mary, (me pidió que la llamase así, con cariño), pues no lo veía desde que tenia diez años, la había abandonado.
Más tarde, después de compartir un café, encendió la radio precaria y escuchamos unas baladas a volumen muy sutil, tanto que sólo podíamos escuchar los dos sentados en el suelo muy cerca de los parlantes, ella recostando su cabeza en mi delgado hombro, yo imitando a Camilo Sexto con el fin de hacerla reir, ella riendo feliz casi a carcajadas, tapándose la boca con una mano para no hacer ruido…llegó el silencio para tras varios minutos romperlo al decirme: “Niño ojala algún día mi vida cambie”…nunca antes me había agradado tanto que me llamaran "niño", yo otra vez no supe que decir, elevé una plegaria para que Mary sea feliz mientras ella me regalaba un pañuelito bordado con hilos rojos muy malgastado, y no tardé en acariciarla,…lloró con su cabeza en mi hombro aquella madrugada, sospecho que me enamoré de Mary un poco sentados en el suelo de su sala,…estoy seguro que ella sabía que me importaba, sabia que a pesar de todo ella se quería, …el sol nos despidió cuando invadió su ventana, …juramos volvernos a ver.
Dos días después pasé por aquella vereda y no estaba, supuse que tal vez estaría sufriendo en silencio en algún hotel o que tal vez la encontraría en casa cuidando a su madre. Caminé por ahí las semanas siguientes y tampoco la vi, no supe que pensar, sólo miré al cielo y le hablé en silencio al Dios que conozco (no al que me presentaron) pidiendo que Mary donde esté fuera un poco más feliz que cuando la conocí, guardando como un tesoro aquel pañuelito bordado empecé a sospechar que me había olvidado. Ha acabado el otoño y hoy la felicidad disfrazada de emoción ha brillado en mis ojos otra vez, hoy he vuelto a ver su sonrisa feliz, sus ojos tranquilos; recién hoy he vuelto a escuchar su voz delicada, cuando fui a comprar un boleto de viaje en una agencia acomodada, di mis datos, pagué y al recibir mi pasaje escuché: “¡Muchas gracias, buen viaje niño!”

21 de marzo de 2008

No te preocupes amiga mía

¡Descuida! No intentaré besarte, ¿para qué?... ¿para demostrarte lo impresionado que estoy por lo guapa que estás?... ¡de nada sirve!... ¿por qué justamente hoy?, si ya te he besado un millón de veces, no me apetece.

Hoy, te acompañaré hasta donde pactamos, hasta donde me lo pediste,… nos reiremos como casi siempre, te miraré mientras sonríes y aunque creas lo contrario no intentaré nada,… eres demasiado linda y lo sabes, pero aquella condición de asediada por mi, termina por hastiarme.

¡Relájate!... no me haces perder el control,… no pienso ser la vitamina que alimenta tu ego descontrolado, perdona pero esos tiempos ya pasaron y aunque los recuerdo con un cariño inquieto, hoy, por tu maestría en llenarte de vanagloria, tus labios no provocan nada.

¡Descuida amiga mía! …hoy beberemos demasiado para después caminar sin rumbo y no intentaré nada… porque pesará más la incomodidad de haberme puesto como un perseguidor, cuando lo único que pretendo es estar a tu lado riendo, cantando, bebiendo, caminando… hoy quiero que soñemos, que la noche nos cubra con ese silencio que tanto adoramos; quiero sentir, como siempre, que entiendes el aire que respiro, los ojos que llevo,… ¡no corras! Si quiero que estés a mi lado es solamente para abrazarte, quiero que sientas la brisa que recorre nuestros pensamientos: somos dos almas libres, dos corazones encendidos, que huyen del día a día, de la sinrazón del mundo… cuando quieras escaparte de la rutina de tus días, puedes contar conmigo. ¡Descuida! …no intentaré besarte, si ya lo he hecho tantas veces ¿Para qué ahora?… ¿Crees que quiero irme contigo para eso? No alardees, no presumas de aquello; ¡Relájate! Si nuestros besos son más lindos cuando tú me los pides,…hoy no quiero besarte, (creo que tú tampoco)… entonces ¡no corras!, si quiero estar a tu lado son otros los motivos, no te dejes enceguecer por tu ego ostentoso; sabes que eres linda, casi siempre te lo digo, pero amiga hoy tus labios los prefiero tranquilos, hoy elijo tus abrazos y no tus besos; quiero que caminemos bajo la lluvia, que riamos de las anécdotas ajenas, que escapemos de este mundo y caigamos en el silencio misterioso de un pensamiento compartido, en la bohemia del vino y de la noche… así que de favor te lo pido, no ofusques mi alma con tu pose de asediada porque reconozco y confieso, aunque tú bien lo sabes, que me encanta besarte, que disfruto nuestros besos, pero hoy, amiga mía, hoy no quiero eso.

16 de marzo de 2008

No llores


Con tu pelo lacio corto, tu ojos brillantes casi como dos estrellas fugaces te acercas mientras camino y yo recuerdo mis años de niñez, te quiero ver feliz, jugando con un balón, lejos de estas calles que dañan tu alma, que golpean tu cuerpo. ¿Cómo Dios puede dejarte aquí? Tendido en esta calle húmeda, alejado de la fotografía de tu madre, distante de la risa de tu hermana, en medio de suciedad, abuso y cansancio,… no llores, porque nada vale la pena, no camines más que debes estar cansado, mejor sentémonos aquí y déjame secarte esas lagrimas de cristal que ensombrecen tu mirada despierta, tu rostro tierno de ocho años.

Nada vale la pena, no llores que no lo mereces,… déjame darte un abrazo, ¡tranquilo! que prometo que no tendrás más que intentar vender estas empanadas para saldar la cobardía de tu padre, que no te golpeará más ese muchacho, …no llores que hoy tu hermana te verá llegar limpio y con tu sonrisa serena, que podrás verla reír y sentirte alegre como cuando te abraza tu madre, …hoy cantaremos la canción que tanto te gusta y no tendrás que soportar las malas caras de la gente, hoy anotaremos tres goles y ganaremos el partido, pero ya no llores que tu voz doliente y quebrada no se escuchará más en esta empobrecida avenida,… déjame intentar peinarte, eres un niño con buena pinta, te perseguirán las chicas…. ¡eso! Sonríe como el hombre valiente que eres, que para tus lágrimas nada vale la pena, que tienes un corazón de león, una cara de ángel, una fuerza de mar… ¡tranquilo!...que tu llanto no se escuchará más.

13 de marzo de 2008

Muy temprano


Anoche soñé contigo. Otra vez invadiste esas horas sagradas e indomables, por eso salí a caminar ni bien desperté, cerca de la hora en la que nace la mañana, sintiendo el calor del sol sobre el rostro, muy temprano, en ayunas, con ropas holgadas…otra vez tú… y yo aquí sin saber hacia donde caminar. Apareció tu risa coqueta, tu sonrisa amplia y tu pelo alborotado cayendo sobre tus hombros, nuestras risas, mis bromas, tus carcajadas, aquel beso furtivo en la puerta de tu casa… todo tan perfecto, tan exacto, tan feliz… sin el adiós que te liberó.

Camino porque no sé que más hacer, quiero verte, sé que es imposible,… ¿cuanto contigo fue algo posible?... ¡nunca!... pero eso fue lo que nos tocó vivir, siento la resignación que la vida te da con el pasar del tiempo, la tristeza secreta que acompaña los días simples; siento mucho calor, mientras excavo en la memoria para no perder ningún detalle de este sueño y me quedo sin entender el motivo, la razón… preguntas inútiles y abandonadas a su suerte llegan a mi mente: ¿Cómo estarás? ¿Qué estarás haciendo ahora? ¿Habrás cambiado?

Cruzo la avenida y empieza a llover… ¡Que maravillosa es la lluvia por la mañana!... aun es muy temprano y un par de personas se resigan recién a empezar el día,…me invade lo maravilloso del olor a lluvia, miro el cielo partido y gris,… estoy empapado y camino frunciendo el ceño pues las gotas del cielo no me dejan abrir bien los ojos,…llego sin querer a aquella banqueta que tantas veces me acompañó a esperarte, me siento a descansar y pienso en ti mirando el suelo.

Quiero quedarme bajo esta copiosa lluvia, empapado en esta banqueta, solo por un momento, recordando tu compañía y los días felices, las horas atormentadas de tu adiós,… quizás pensaste en mi, tal vez tú también soñaste,…siento la lluvia caer sobre el mundo y el silencio, quizá también llueve en la ciudad donde estás, quiero quedarme aquí sentado como cuando te esperaba llegar pero es mejor intentar olvidar este sueño, mirar hacia delante, regresar a casa y luego irme a trabajar.

10 de marzo de 2008

Quiero hacerte una pregunta

- Amigo voy a contarte algo:
Ellos se despidieron hace un mes, ambos prometieron comunicarse seguido, conversar prácticamente a diario, cuidar el sentimiento que supuestamente los une hasta ahora…Ya lejos ella empezó a ocuparse de los asuntos que la habían hecho partir mientras él trababa de lidiar con sus lienzos en blanco, su soledad, sus tardes pesadas y sus noches infinitas.

Pasaron los días y en medio de sus libros y documentos ella lo echaba de menos, tomaba café a cada hora y para alegrar un poco sus horas iba de compras cada vez que podía con las nuevas amigas que había hecho. Él para dejar de pensar por un par de minutos en ella dedicaba algunas horas más a su trabajo, buscaba conversar con quien sea, mantener la mente ocupada,… para ambos fue difícil cambiar de vida, aunque creo que sólo un poco, pues estoy seguro, buen amigo, que lo terminaron logrando sin dejar que pase mucho tiempo

Ella tenía un compañero de trabajo argentino, apuesto e inteligente, quien en medio de uno de los tantos cafés que ella tomaba a diario supo descubrir sus diversas virtudes, compañero que quedó cautivado con su invencible belleza y no tardó en invitarla a salir…ella demoró casi un día en decidirse, pero aceptó la invitación y en tras una cena con comida italiana se besaron furtivamente. Llegaron después a su departamento y se despidieron en medio de mimos y de besos tranquilos, ella se sintió entusiasmada ni bien cerró la puerta, estaba segura que a partir de esa noche todos sus días laborales serian mejores. Sospecho que el mismo la misma noche él salió a dar un paseo con su mejor amiga, quien había obtenido esta categoría precisamente en los últimos días, pasearon sin rumbo por casi una hora, después visitaron un bar doliente y tras varias copas de vino barato se besaron escuchando una balada en inglés,…volvieron a dar un paseo casi de madrugada y en medio de anécdotas graciosas se besaron un sin número de veces más. No fue la última vez que sucedió.

Ella y su compañero argentino hicieron mucho más frecuentes sus encuentros, hacían el amor martes, jueves y domingo por las tardes después de una pequeña siesta, …Él visitaba uno que otro hostal con su mejor amiga, cada lunes, martes y viernes cerca de las ocho de la noche después que ella salía de clases. –

-Ella y Él conversan casi todos los días vía telefónica, fue lo que acordaron cuando ella partió; hoy se cumplen ochenta días desde que ella se fue, ofreció regresar transcurrido el mes… pero creo, amigo, que su compañero argentino le ha caído demasiado bien,... Hoy es viernes y él irá con su gran amiga a un barato hostal,…ahora quiero hacerte una pregunta: ¿Crees en las relaciones a distancia? …yo creo que ella y él evidentemente sí.-

Yo sonreí, no contesté y atiné únicamente a hundir mis manos en los bolsillos de mi abrigo, mientras le escuché decir: …-Vamos, sigamos caminando-

7 de marzo de 2008

Guardar silencio

Mientras Marcos y yo caminábamos zigzagueantes, por la gran cantidad de licor que habíamos bebido, me hablaba casi gritando de las caderas de Fátima, su más reciente amante; preferí no prestarle mayor atención, mi prioridad era mantener el equilibrio para evitar caer de bruces. Yo no veía bien y conservo un recuerdo borroso de las calles que fueron testigo de tal vez la más brillante idea de la madrugada: sentarnos al borde de una vereda a conversar sobre el amor.

Guardé silencio, como intentando meditar, antes de empezar…Marcos me interrumpió dándome un manotazo en la parte superior de mi endeble espalda: “¡Tú, que tanto escribes debes saber bien como es el jodido amor!”... yo sonreí con cara de idiota (el alcohol provoca que casi nunca deje de reír) y cuando me disponía a dar mis nociones sobre el amor, Marcos me preguntó: “¿Has visto que buena está Sofía?” … yo asenté con la cabeza pues no había que ser muy observador para confirmar que Sofía era tal vez nuestra más guapa (y voluptuosa) amiga…iba a referirme a Sofía mientras sentíamos una ligera llovizna caer sobre nuestras caras, cuando Marcos se me adelantó: “Eso es, Sofía es un amor, ella si representa el amor,…” yo volví a asentar con la cabeza y levante mi índice derecho a la altura de mi cara para empezar a comentarle a mi buen amigo y compañero mis ideas (no tan claras) sobre el amor, pero Marcos con otro manotazo en mi débil espalda rompió otra vez el silencio: “¡El amor mueve el mundo querido amigo! ¡Mueve a todos!”… y soltó una risa que hasta ahora no termino de entender, risa que yo acompañé con otra sonrisa medio forzada que sin duda alguna me hacia presentar una cara de idiota inigualable.

Pocos segundos después Marcos miró el cielo de aquella madrugada de Julio y me dijo: “Sabes amigo, amar es lo peor que puedes hacer en esta vida, porque las mujeres son más prácticas que nosotros, si ya no nos quieren nos tiran como basura y se buscan a cualquier otro, te lo digo yo que me he enamorado dos veces, las mujeres son así,..” Yo no comparto esa idea, creo, a diferencia de Marcos, que el amor siempre trae algo mejor en la vida, que ennoblece al ser humano; pero aquella vez únicamente atiné a mirar el suelo y asi descubrir que la llovizna se había convertido en lluvia, no tan intensa, pero lluvia al fin…luego miré el cielo sintiendo caer sobre mi rostro delgado las gruesas gotas y cuando me disponía a hablar, Marcos rió escandalosamente y me dijo en medio de sus risas alborotadas: “el amor sólo se hace amigo, sólo se hace, sino preguntémosle a Fátima,…ella si entiende de amor, si lo hace como una diosa, dímelo a mi que hace tres noches la tuve en la escalera del edificio donde vive, ahí nada más sin hacer tanto escándalo, me hizo el amor como nadie, ella entiende de amor, vamos a preguntarle” ..poniéndose de pie rápidamente y estirando el brazo derecho para que algún taxi se detuviese: “Vamos a ver a Fátima para que veas las caderas deliciosas que tiene” …yo volví a sonreír (otra vez poniendo cada de idiota), aun sentado al borde de aquella vereda y antes de que emitiera respuesta alguna, mi buen y embriagado amigo Marcos me dijo, ahora menos alegre y subiendo a un taxi: “Tú te la pierdes, luego hablamos, nos vemos” ...vi a aquel pequeño auto amarillo desaparecer en la avenida. Pasados unos minutos fui a mi casa (hasta ahora no sé bien como hice para llegar), me di un baño de agua fría y dormí creo que hasta el día siguiente.

Hoy que llegan a mi mente algunos detalles de aquella madrugada llena de desenfreno pero sobre todo de licor; recuerdo que cuando Marcos y yo decidimos hablar sobre el amor fue él quien expuso todas sus ideas y yo, debido a mi estado y a sus interrupciones guardé silencio durante todo el rato… ahora cada vez que bebo más de la cuenta y me propongo escribir, pongo en práctica lo que aprendí aquella madrugada gracias a los manotazos de Marcos, a sus interrupciones, pero sobre todo a las tonterías que dijo…aprendí a guardar silencio en vez de decir o escribir cualquier estupidez sobre el amor. Te daré siempre las gracias por eso buen amigo Marcos.